
🌍 ¡Alerta ecológica! El 60% del suelo de Armenia está en riesgo de degradación 📉 Las provincias de Tavush y Shirak son los puntos más críticos por la sequía 🚨 El gobierno prohíbe la quema de rastrojos para proteger la biodiversidad del país 🌾
Las autoridades ambientales encendieron las alarmas por el deterioro acelerado de los suelos agrícolas y forestales en el Cáucaso. El avance de la aridez amenaza la sostenibilidad económica de las comunidades rurales y la seguridad alimentaria nacional.
En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se conmemora a nivel global este 17 de junio de 2026, la especialista Nune Avetisyan presentó un balance sobre el estado ecológico del país para la organización Ecosfera. Las estadísticas internacionales indican que cerca del 40% de la superficie terrestre del planeta ya padece algún grado de degradación, una crisis climática que afecta de forma directa el bienestar de 3.200 millones de personas.
La coordinadora nacional de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y subdirectora del Ministerio de Medio Ambiente, Narine Hakobyan, advirtió que la cantidad de tierras agrícolas que quedaron sin cultivar en las provincias armenias es considerable. La funcionaria del sector público atribuyó la pérdida de productividad del suelo a una combinación de factores antropogénicos (acción humana destructiva) y a los efectos del cambio climático global.
Los países firmantes del tratado ambiental unificaron sus criterios de medición mediante una metodología científica estandarizada que permite confeccionar auditorías geográficas regionales comparables. Los mapas técnicos elaborados bajo este sistema desvelaron el verdadero alcance de la crisis ambiental en el suelo de la república.
“El último informe se elaboró en 2022, según el cual entre el 60 y el 70 por ciento de las tierras en Armenia están sujetas a degradación, alrededor del 19,4 por ciento están gravemente degradadas y se detectaron puntos críticos en las regiones de Tavush y Shirak”, precisó Hakobyan sobre los resultados del estudio.

Las hambrunas devastadoras provocadas por las sequías prolongadas en el continente africano durante la década de 1970 forzaron la inclusión del cuidado del suelo en las agendas de los organismos internacionales. La histórica Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992 dio luz verde a la creación de tres convenios ambientales clave para combatir el cambio climático, frenar la pérdida de biodiversidad y detener la degradación del suelo.
La Asamblea General de las Naciones Unidas ratificó la adopción del documento final el 17 de junio de 1994 y declaró dicha fecha como el Día Internacional de Lucha contra la Desertificación. En la actualidad, 196 naciones y la Unión Europea integran el acuerdo multilateral, comprometiéndose a implementar políticas de desarrollo sostenible para alcanzar la neutralidad en la degradación de la tierra hacia el año 2030.
El Ministerio de Medio Ambiente ejecuta programas específicos de prevención, mitigación y restauración ecológica en áreas rurales críticas. Los proyectos de reforestación y recuperación hídrica avanzan en los campos de las provincias de Lori, Shirak, Syunik y Vayots Dzor.
Las autoridades ambientales instaron a los agricultores locales a erradicar de forma definitiva las malas prácticas agrícolas que destruyen los ecosistemas. Los ingenieros agrónomos remarcan la importancia de evitar la quema de rastrojos en los campos de cultivo, una práctica que calcina los nutrientes del suelo, destruye la fauna microscópica útil y acelera la erosión eólica durante los meses de verano.
Armenia está catalogada internacionalmente como uno de los 30 puntos críticos de biodiversidad más importantes del planeta debido a la alta concentración de especies endémicas en sus ecosistemas de montaña. Por este motivo, la protección de las tierras agrícolas en los valles cercanos a la capital, Ereván, resulta vital no solo para asegurar el sustento económico de las familias rurales, sino también para preservar la riqueza biológica de la región frente al avance del calentamiento global.






