
483 camiones armenios esperan en Upper Lars para cruzar hacia Rusia debido al mal clima en la carretera Gudauri-Kobi, situación que afecta al transporte y economía de Armenia.
El cruce fronterizo de Upper Lars, en la región de Osetia del Norte, enfrenta una enorme congestión que mantiene en espera a cientos de camioneros armenios que buscan continuar su ruta hacia Rusia a través de Georgia. Esta es la única conexión terrestre disponible entre Armenia y Rusia, lo que la convierte en un punto crítico para el transporte de mercancías entre ambos países.
De acuerdo con el Centro de Organización del Tráfico de Osetia del Norte, actualmente hay 1,782 camiones en la cola electrónica para cruzar el puesto de control, de los cuales 483 vehículos son de origen armenio. Aunque el tráfico está abierto a todo tipo de vehículos, el aumento en el tiempo de espera se debe principalmente a las condiciones climáticas adversas en el tramo Gudauri-Kobi de la carretera Mtskheta-Stepantsminda-Lars. El tránsito diario de camiones armenios por esta ruta es de aproximadamente 150 vehículos, pero el clima ha limitado la capacidad de cruce, causando largas filas de espera.

La Carretera Militar de Georgia es la única ruta terrestre viable para los transportistas armenios, quienes dependen de ella para el comercio y la entrega de bienes a Rusia. La espera prolongada no solo afecta la logística y la distribución, sino que también encarece los costos de transporte, lo que podría tener repercusiones en la economía de Armenia, especialmente en sectores que dependen de la exportación.
La situación en Upper Lars no es nueva; en múltiples ocasiones, las autoridades armenias han planteado la necesidad de mejorar la infraestructura de este cruce y de encontrar rutas alternativas que alivien el tráfico. No obstante, hasta la fecha no se han implementado soluciones duraderas que garanticen un flujo continuo en condiciones climáticas adversas.
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