
🇦🇲🤝🇦🇿 Se firmó el histórico tratado de paz con la “Ruta Trump” que conectará Armenia y Azerbaiyán. Pashinyan destaca inversiones, soberanía y un futuro de cooperación estratégica. ¿Un nuevo capítulo para el Cáucaso Sur? 🌍🚆 #RutaTrump #Armenia #Azerbaiyán #Paz #Inversiones
El primer ministro de Armenia Nikol Pashinyan, en las últimas declaraciones públicas, declaró cuáles fueron los puntos clave de la “Iniciativa del Tratado de Paz” que firmara en conjunto en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev.
Mas allá de comprometerse a firmar la paz y a no iniciar una guerra, el acuerdo incluye la creación de una ruta de transporte denominada “Ruta Trump para la paz y la prosperidad internacionales” (TRIPP), que facilitará la conectividad entre Armenia, Azerbaiyán, Najicheván y el resto del mundo.

Pashinyan destacó que “la República de Armenia tendrá así la oportunidad de contar con una conexión ferroviaria con el mundo exterior y también una conexión ferroviaria de Armenia a Armenia a través del territorio de Azerbaiyán”. Esta frase hace referencia a la histórica apertura de un corredor que facilitará el tránsito nacional dentro de Armenia, un avance significativo tras décadas de aislamiento.
El primer ministro explicó que “la cuestión, largamente debatida, de la conexión entre la mayor parte de Azerbaiyán y la República Autónoma de Najicheván se ha resuelto, en el marco de la soberanía, la integridad territorial y la soberanía de la República de Armenia”.
El éxito del proceso de paz estuvo condicionado por el interés de Estados Unidos en invertir en el proyecto denominado “Encrucijada de la Paz”. Pashinyan subrayó que desde el inicio de la administración Trump “hemos percibido un activo interés estadounidense, significativamente diferente a las reacciones de otros socios”.
Destacó que Estados Unidos no solo quiere invertir sino también involucrarse personalmente en el proceso, algo que, según él, no fue igual con Rusia u otros países. “El presidente Trump personalmente y su equipo participaron. Observamos en ellos una comprensión muy clara de nuestros principios: integridad territorial, soberanía, jurisdicción y el principio de reciprocidad. Esto se convirtió en la clave del éxito de esta estrategia”, enfatizó.
Entre los aspectos más polémicos está el acuerdo para que Estados Unidos, en cooperación con Armenia y terceros de mutuo acuerdo, desarrolle carreteras y transporte por un período de hasta 99 años, bajo la marca “Ruta Trump para la paz y la prosperidad internacionales (TRIPP)”.
Pashinyan aclaró que este desarrollo se realizará “en el marco de la soberanía, la jurisdicción y la integridad territorial”, y que la seguridad en el territorio armenio será garantizada exclusivamente por las leyes y fuerzas del Estado armenio.
Durante la conferencia de prensa, Pashinyan reveló que “Estados Unidos está dispuesto a compartir con Armenia tecnologías de centrales nucleares modulares y de almacenamiento de energía renovable”. Este paso abre la puerta a una posible diversificación energética con alta tecnología, que puede transformar la matriz energética armenia y fortalecer la cooperación bilateral.
El primer ministro fue claro al señalar que “sí, tenemos razón al decir que hay territorios que nos pertenecen, pero que están bajo control azerbaiyano, pero también debemos decir que hay territorios que pertenecen a Azerbaiyán, pero que están bajo nuestro control”.
Sobre el mecanismo para resolver esto, indicó: “El proceso de demarcación debe continuar y, donde tengamos territorios que no nos pertenezcan, debemos devolvérselos a Azerbaiyán; donde Azerbaiyán tenga territorios que no le pertenezcan, debe devolvérnoslos”. Pashinyan añadió que este intercambio podría llevarse a cabo “sobre la base del principio de equivalencia o mediante referendos”, aunque advirtió que estos últimos complican el proceso.

Pashinyan explicó que el acuerdo permitirá que “Ereván se conecte con Asia Central y China tenga acceso a la región”, generando nuevas oportunidades económicas y estratégicas. Esta apertura rompe un aislamiento de más de 30 años para Armenia y posiciona al país como un nodo clave en las rutas comerciales eurasiáticas.
Respecto a la reacción de Rusia e Irán, el primer ministro dijo que, aunque existen temores, “podría convertirse en una buena oportunidad para la cooperación económica entre Estados Unidos y Rusia”.
El tema de la seguridad generó dudas, pero Pashinyan enfatizó que “la seguridad está garantizada por Armenia en su territorio y por Azerbaiyán en el suyo”, con jurisdicción plena de cada Estado.
Comentó que “las empresas de inversión pueden contar con servicios de seguridad, como los que hoy poseen miles de empresas en Armenia, pero esto no limita en absoluto las actividades de la policía armenia, el Servicio de Seguridad Nacional ni el poder judicial”.

Pashinyan señaló diferencias en las estrategias de Armenia y Azerbaiyán: “Armenia busca atraer inversionistas extranjeros interesados en modelos de gestión empresarial, mientras que Azerbaiyán, con menos limitaciones financieras, no está tan interesado”.
Destacó que “la presencia de Estados Unidos y el nombre del presidente Trump inspiran confianza en los inversores” y que esto mejorará las calificaciones de inversión para Armenia.
Sobre el retiro de tropas azerbaiyanas de territorios soberanos armenios, Pashinyan recordó que “la Declaración de Alma-Ata de 1991 establece que el territorio de la Armenia Soviética es idéntico al de la Armenia independiente, y lo mismo para Azerbaiyán”.
Indicó que “la solución es continuar el proceso de demarcación” y, si fuera necesario, “realizar un intercambio de ciertos territorios con la lógica de que los 29.743 kilómetros cuadrados de Armenia permanezcan inviolables”.
En respuesta a rumores sobre posibles concesiones territoriales, Pashinyan fue tajante: “La región de Syunik ha sido y seguirá siendo una región de la República de Armenia”.
Asimismo, negó cualquier presencia o proyecto con fines militares hacia Irán: “No hay fuerza ni componente militar en este proyecto hacia Irán, y no puede haber duda al respecto; no hay necesidad de generar conversaciones infundadas”.

El histórico acuerdo firmado en Washington marca un cambio significativo en el Cáucaso Sur, con un compromiso firme para la paz y la cooperación económica bajo la mediación estadounidense. Las declaraciones de Nikol Pashinyan reflejan un balance entre la soberanía nacional y la apertura hacia el desarrollo estratégico y la inversión extranjera, en un contexto geopolítico complejo que involucra a Rusia, Irán y Estados Unidos.






