
🌍 Cambio en marcha en Armenia. Más de 1400 casas nuevas llegarán a zonas rurales con subsidios del Estado. El objetivo: frenar la despoblación y fortalecer regiones estratégicas.
El gobierno de Armenia anunció la construcción de más de 1.400 viviendas en zonas rurales, con especial prioridad en regiones fronterizas, como parte de un programa estatal destinado a impulsar el desarrollo territorial y la seguridad demográfica.
La iniciativa fue confirmada tras una reunión en París entre el primer ministro Nikol Pashinyan y el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Arsen Torosyan.
“El Estado financiará la construcción de al menos 1.417 nuevas viviendas”, afirmó Pashinyan, según el informe oficial.
El programa contempla un subsidio de 16 millones de drams por vivienda y apunta a reforzar comunidades rurales con baja densidad poblacional.
Torosyan explicó que la medida busca equilibrar el desarrollo territorial y frenar la despoblación en áreas clave. El plan incluye nuevas cuotas para localidades donde menos del 10% de la población accedió previamente al programa, con el requisito de que al menos uno de los cónyuges resida en la zona.

El programa apunta a distintos perfiles sociales. Incluye a ciudadanos que ya tenían permisos de construcción o terrenos adquiridos recientemente.
También incorpora condiciones específicas para nuevas etapas. En algunos casos, las familias deberán tener al menos un hijo menor de 10 años. El objetivo es incentivar la radicación permanente y garantizar el crecimiento de comunidades rurales.
El gobierno decidió ampliar el programa a localidades donde las escuelas presentan baja matrícula o vacantes superiores al 50%. Según las autoridades, esta decisión busca revitalizar el sistema educativo local y evitar el cierre de instituciones.
“Se asignarán cuotas suficientes para elevar la ocupación escolar hasta el 20%”, explicó Torosyan.
Las nuevas viviendas se distribuirán en regiones como Tavush, Syunik, Gegharkunik y Vayots Dzor, entre otras. Muchas de estas zonas tienen valor estratégico por su cercanía a fronteras sensibles.
En la primera fase del programa ya fueron incluidas más de 2.300 familias, lo que confirma el alcance nacional de la iniciativas.






