
Desde enero de 2024 ya están en vigor en Armenia las modificaciones introducidas en la ley "Sobre el Servicio Público" destinadas a regular los obsequios recibidos por los servidores públicos.
Desde enero de 2024 ya están en vigor en Armenia las modificaciones introducidas en la ley “Sobre el Servicio Público” destinadas a regular los regalos recibidos por los servidores públicos.
Según las modificaciones mencionadas, el servidor público y la persona que ocupa un cargo público tienen prohibido aceptar cualquier obsequio relacionado con funciones oficiales.
Como órgano de formulación de políticas sectoriales, el Ministerio de Justicia recibió un protocolo según el cual Gevorg Papoyan, presidente del Comité Permanente de Finanzas y Asuntos Presupuestarios de la Asamblea Nacional, recibió recientemente un coñac armenio de na empresa y el diputado tenía dudas sobre su admisibilidad. Respecto a la admisibilidad de ese regalo, Papoyan consultó a Sona Tepoyan, la organizadora de temas de bienestar del personal de la Asamblea Nacional pidiéndole consejo sobre este tema. Según la opinión consultiva presentada, la donación se consideró inadmisible. Después de recibir una opinión consultiva, Gevorg Papoyan devolvió el regalo al donante a través del organizador de la organización benéfica.
Le recordamos que sólo se permiten cuatro grupos de obsequios definidos por la ley (obsequios de ceremonia, obsequios durante visitas oficiales, becas, etc.).

De acuerdo con las disposiciones legales vigentes, si un funcionario ha recibido un obsequio que razonablemente puede percibirse como relacionado con deberes oficiales, está obligado a solicitar una opinión consultiva sobre la permisibilidad del obsequio y, en caso de que el obsequio sea no permitido según la opinión consultiva, devolverlo al donante o pagar una compensación equivalente.
Como informara SoyArmenio, después de la entrada en vigor de las disposiciones mencionadas de la ley, ya se registró un caso en el que un funcionario, habiendo recibido un obsequio inadmisible, lo devolvió al donante basándose en la opinión consultiva del organizador sobre cuestiones filantrópicas.






