
⛪ El Vaticano pidió prohibir la gestación subrogada en todo el mundo. En la ONU advirtió que esta práctica puede convertir a los niños en “productos” y a las mujeres en proveedoras de servicios. El debate global sobre los vientres de alquiler vuelve al centro de la agenda.
El Vaticano lanzó un nuevo llamado internacional para terminar con la gestación subrogada en todo el mundo. La declaración se presentó durante la sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer en la Naciones Unidas, celebrada en Nueva York.
En el documento, la Santa Sede advirtió que el desarrollo tecnológico en reproducción asistida avanza más rápido que la ética y el derecho. Según el comunicado, esta práctica reduce a los niños a “productos” y a las mujeres a simples proveedoras de servicios.
La declaración se realizó en el marco de un evento organizado junto a Turquía, Italia y Paraguay, centrado en la violencia y la explotación vinculadas a los llamados vientres de alquiler.
El pronunciamiento afirma que la gestación subrogada suele presentarse como una solución compasiva para las personas que no pueden tener hijos. Sin embargo, el Vaticano sostiene que el fenómeno debe analizarse dentro de un contexto social más amplio.
La Santa Sede alertó sobre una “carrera perversa” en la que mujeres compiten por ofrecer servicios de gestación. El comunicado también señala que, incluso en países donde la subrogación comercial está prohibida, los pagos se disfrazan con frecuencia como “regalos” o “reembolsos”.
Según el texto, muchas mujeres aceptan convertirse en madres sustitutas por dificultades económicas. “No es casualidad que las mujeres ricas rara vez se conviertan en madres de alquiler”, afirma la declaración.

El documento sostiene que el mercado global de la gestación subrogada está ligado a desigualdades económicas. En muchos casos, personas adineradas contratan a mujeres en situaciones vulnerables para llevar adelante embarazos.
La Santa Sede plantea una pregunta directa en su informe: si la pobreza desapareciera, ¿seguiría existiendo la industria de la subrogación?
El Vaticano también expresó preocupación por el aislamiento social que sufren muchas mujeres gestantes. En algunos casos, los solicitantes intentan controlar su alimentación, su salud y sus actividades durante todo el embarazo.
La representación de la Santa Sede recordó declaraciones del fallecido Papa Francisco, quien criticó en varias ocasiones la práctica de la subrogación.
“Un niño es siempre un regalo y nunca puede ser la base de un contrato comercial”, afirmó el pontífice, según citó el comunicado.
El Vaticano también denunció que los avances en diagnóstico prenatal generaron situaciones preocupantes. En algunos casos, explicó, los niños con discapacidad son tratados como “productos defectuosos” o “problemas que deben resolverse”.
El comunicado concluye que la gestación subrogada plantea dilemas éticos profundos que no pueden resolverse únicamente con regulaciones legales.
La Santa Sede saludó además la decisión de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado de suspender por ahora el proceso para elaborar una convención internacional sobre la filiación legal en casos de subrogación.
Para el Vaticano, la prioridad debe ser proteger la dignidad de las mujeres y los niños frente a lo que considera una creciente mercantilización de la reproducción humana.






