
Vardan Ghukasyan parece estar en camino a convertirse en el nuevo alcalde de Gyumri con el respaldo de Martun Grigoryan, a pesar de las acusaciones de corrupción y un historial de conflicto. ¿Cuál será el futuro político de la ciudad?
En Gyumri, la situación política ha tomado un giro inesperado. Vardan Ghukasyan, el ex intendente bajo investigación por corrupción, parece estar en la vía rápida hacia la alcaldía, gracias al apoyo del supuesto enemigo político Martun Grigoryan. Esta colaboración estratégica se facilitó tras las elecciones extraordinarias del 30 de marzo, en las que ninguna de las 9 fuerzas políticas logró una mayoría suficiente para gobernar la ciudad en solitario.
A pesar de que el partido “Contrato Civil” obtuvo la mayor cantidad de votos —17,183—, las fuerzas políticas de los ex presidentes Serzh Sargsyan y Robert Kocharyan han decidido apoyar a Ghukasyan, lo que le permitirá asumir el cargo de alcalde. Este apoyo se produce en medio de una serie de investigaciones y acusaciones en su contra.
La Fiscalía General ha solicitado el embargo de 17 inmuebles y AMD224 millones al ex alcalde, destacando el contexto turbulento en el que se desarrolla este cambio de poder. Esta investigación, que fue presentada al tribunal el 16 de agosto de 2024, representa una sombra sobre su posible administración.
Como informara SoyArmenio, a pesar del inminente apoyo de Grigoryan, el futuro de Ghukasyan como alcalde no está garantizado. Durante años ha enfrentado numerosos casos penales, y su reciente alianza política no incluye nombrar a los que lo ayudaron como adjuntos, afirmando que “cuando sea encarcelado, el adjunto se convertirá en alcalde interino”.

La historia personal y política de Vardan Ghukasyan está marcada por episodios violentos y controversias. En mayo de 2007, se produjo un tiroteo en Gyumri que involucró a su hijo, Spartak Ghukasyan, y a otros miembros de la comunidad, lo que generó una serie de enfrentamientos entre sus partidarios y los de Martun Grigoryan. A través de los años, estos conflictos han estado vinculados a una percepción de impunidad en la región, donde la familia Ghukasyan ha controlado una parte significativa de los negocios locales.
En 2012, los ciudadanos de Gyumri se vieron obligados a vivir con miedo, lo que llevó a muchos, incluido el difunto ex diputado Manuk Gasparyan, a solicitar ayuda al gobierno, alegando que Ghukasyan se había convertido en un símbolo del mal en Gyumri.
La elección inminente de Ghukasyan como alcalde se considera un fenómeno preocupante para muchos en Gyumri. La forma en que se manejará su administración, en medio de las investigaciones y la presión social, podría cambiar la dinámica del poder en la ciudad. A medida que se inicia este nuevo capítulo, muchos esperan ver si los compromisos políticos se traducirán en un liderazgo efectivo o si, por el contrario, la historia de conflictos y corrupción continuará prevaleciendo.






