
Un ciudadano armenio muere tras un ataque de ultraderechistas en Rusia. Denuncian impunidad, racismo institucional y complicidad de las autoridades.
El asesinato de un ciudadano armenio en la ciudad de Vsevolozhsk, en la región de Leningrado de Rusia, ha reavivado las alarmas sobre la creciente violencia de grupos ultraderechistas rusos y la presunta complicidad de las fuerzas de seguridad. El 3 de mayo, miembros del grupo extremista “Comunidad Rusa” irrumpieron por la fuerza en un apartamento donde se encontraba Gor Ovakimyan, de 37 años, y lo atacaron con gas pimienta y una pistola eléctrica. Horas después, el hombre moriría calcinado tras prender fuego a los muebles para evitar ser capturado, según informaron medios locales como 47news.
Los hechos ocurrieron en medio de una redada informal organizada por la Comunidad Rusa, que ya había publicado imágenes de Ovakimyan en sus canales internos, acusándolo de preparar un supuesto atentado contra uno de sus coordinadores. “Este personaje es buscado por preparar un intento de asesinato”, afirmaba el texto acompañado por su foto, junto con el llamado a identificar a “sus cómplices”, entre los que se mencionaban excombatientes de la guerra en Ucrania.
Según relató Evgeny, dueño del apartamento, “irrumpieron diciendo que eran policías. Cuando no les abrimos, derribaron la puerta”. Evgeny fue golpeado y esposado con uso de una pistola eléctrica. Mientras tanto, Ovakimyan y su pareja, Elizaveta, de 24 años, se atrincheraron en una habitación. Al percatarse de que los agresores intentaban forzar la puerta, Ovakimyan encendió fuego a los muebles. Él murió calcinado; Elizaveta logró saltar por la ventana y sigue en estado crítico.
En un comunicado posterior, la rama local de la Comunidad Rusa alegó que actuaron a pedido de la dueña del apartamento, quien habría denunciado que el lugar era un “antro de drogas”. Sin embargo, Evgeny y su madre desmintieron esta versión: “Sí, había consumo, pero eso no justifica lo que pasó. No tenían ningún derecho”.
Un testimonio recogido por el canal Mash reveló que uno de los agresores, al escuchar los gritos desde la habitación en llamas, dijo: “Es el traficante de drogas local Gore, no siento pena por él, déjenlo que se queme”. Estas expresiones han sido calificadas como crímenes de odio por organizaciones de derechos humanos.
La última publicación pública de Ovakimyan en su cuenta de VKontakte, fechada el 8 de abril, reflejaba el nivel de amenaza que enfrentaba: “Estos neonazis ofendidos calumnian con información falsa y se esconden tras el pretexto de hacer lo correcto”.

Como informara SoyArmenio.com, no es la primera vez que la Comunidad Rusa organiza acciones paramilitares bajo el pretexto de “seguridad ciudadana”. En los últimos años, sus unidades han actuado como grupos de vigilancia con autorización implícita de autoridades locales, particularmente en redadas contra inmigrantes y minorías étnicas.
Diversos reportes señalan que esta organización cuenta con respaldo dentro del aparato estatal, en particular del jefe del Comité de Investigación Ruso, Alexander Bastrykin, una figura clave del régimen de Vladímir Putin. A pesar de la gravedad del caso, la única acción penal abierta es una causa por muerte por negligencia. Los cinco detenidos fueron liberados tras ser interrogados como testigos, sin cargos por uso de violencia, entrada ilegal ni homicidio.
Hasta el momento, las autoridades armenias no han emitido una declaración oficial sobre el asesinato de Ovakimyan. No obstante, organizaciones armenias en la diáspora y expertos en derechos humanos exigen una condena clara y el inicio de acciones legales ante instancias internacionales.
“El caso Ovakimyan no es un incidente aislado, es la expresión de un patrón: impunidad para la violencia racial y política en Rusia”, declaró a Mediazona el analista Andrei Saburov.
Mientras tanto, diversas ONG solicitan que Armenia y otros países reclamen una investigación independiente sobre los hechos, ante lo que describen como una “justicia selectiva” que normaliza la violencia étnica cuando es ejercida por grupos alineados con el Kremlin.






