
⚠️ Nuevo pulso entre Bruselas y Moscú. La UE quiere retirada militar rusa en varios países y compensaciones por la guerra. El debate se amplía más allá de Ucrania.
La Unión Europea prepara una batería de exigencias a Moscú en el marco de un eventual acuerdo de paz sobre Ucrania. Bruselas quiere que Rusia retire sus tropas no solo del territorio ucraniano ocupado, sino también de Bielorrusia, Georgia, Armenia y Transnistria.
El planteamiento figura en un documento de debate distribuido por la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, entre los Estados miembros del bloque. El texto, titulado “Los intereses fundamentales de Europa en garantizar una paz y una seguridad integrales, justas y duraderas en el continente”, circula antes de la reunión de ministros de Exteriores prevista para el 23 de febrero.
El borrador exige que Rusia reduzca su presencia militar en los países vecinos y prohíba el despliegue de armas nucleares en Bielorrusia. También reclama la retirada de fuerzas rusas de Moldavia, Georgia y Armenia.
La UE plantea que, si Ucrania limita su ejército en un futuro acuerdo, Moscú debe aplicar medidas equivalentes. Bruselas insiste además en la desmilitarización de los territorios ucranianos ocupados y en que no se reconozcan “de jure”.
El documento exige el pago de reparaciones a Ucrania y compensaciones a Estados y empresas europeas afectadas por la guerra. También pide el fin de “campañas de desinformación, sabotajes y ciberataques” en territorio europeo.

El texto va más allá del frente militar. Bruselas demanda elecciones libres en Rusia con observadores internacionales, la liberación de presos políticos y libertad de prensa.
También solicita cooperación en las investigaciones sobre las muertes de Alexéi Navalni y Borís Nemtsov.
Bruselas subraya que la UE debe participar en cualquier mesa de negociación. “No puede haber paz ni seguridad sin tener en cuenta los intereses fundamentales de Europa”, sostiene el documento.
La propuesta marca una línea dura frente a Moscú y amplía el debate más allá de Ucrania. Si prospera, el acuerdo redefiniría el mapa de seguridad en Europa del Este y el Cáucaso.






