
Turquía comenzó a suministrar a Ucrania bombas de racimo de la era de la Guerra Fría desarrolladas por Estados Unidos en noviembre de 2022, según informara la revista Foreign Policy, citando a funcionarios estadounidenses y europeos actuales y anteriores familiarizados con la decisión.
Turquía comenzó a suministrar a Ucrania bombas de racimo de la era de la Guerra Fría desarrolladas por Estados Unidos en noviembre de 2022, según informara la revista Foreign Policy, citando a funcionarios estadounidenses y europeos actuales y anteriores familiarizados con la decisión.
Según las fuentes, se trata de las llamadas municiones estándar mejoradas de doble propósito (Municiones convencionales mejoradas de doble propósito, DPICM), que se produjeron en Turquía durante la Guerra Fría en virtud de un acuerdo de producción conjunta con los Estados Unidos. Estas pequeñas municiones antitanque pueden permanecer en el campo de batalla durante años si no se detonan inmediatamente. Cada proyectil contiene 88 impactadores.
Como señala la revista, las personas que instaron a Washington a enviar DPICM a Kiev argumentaron que podrían usarse para derrotar a las fuerzas rusas en las trincheras, lo que podría ser efectivo durante los ataques en las áreas abiertas de Donbass.
Foreign Policy señala que Turquía ha tratado de mantener el movimiento en secreto durante meses, pero también subraya las acciones “peligrosas” de Ankara durante el conflicto, incluido el suministro de drones Bayraktar TB2 a Ucrania, lo que ayudó a detener los avances de Rusia en Kiev como intermediario diplomático, y su participación para ayudar a Rusia a burlas las sanciones internacionales.

Como señala el periódico, Kiev había intentado anteriormente varias veces obtener tales municiones de Washington, pero EE. UU. actualmente no puede exportar DPICM a otros países, ya que está prohibido por la ley de EE. UU.
La Embajada de Turquía en Washington y el Ministerio de Defensa de Ucrania se negaron a comentar el asunto con Foreign Policy, pero según el artículo, el suministro de DPICM de Ankara muestra cuán importante ha sido el papel que ha desempeñado Turquía en la prevención de un avance ruso a gran escala en Ucrania en un momento crítico.
Según el periódico, el movimiento para suministrar bombas de racimo a Ucrania es un punto de inflexión para Turquía. En una carta de octubre de 2021 puesta a disposición de Foreign Policy al presidente de la Convención de las Naciones Unidas sobre Municiones en Racimo, Turquía afirma que no ha usado, producido, importado ni transferido municiones en racimo desde 2005.






