
♟️ Erdogan busca dividir a Rusia e Irán para impulsar el *corredor Zangezur. ¿Podrá Turquía romper el acuerdo estratégico ruso-iraní?
En una serie de llamadas telefónicas clave este 6 de junio, los líderes de Turquía, Irán y Azerbaiyán discutieron temas regionales, incluyendo el polémico “corredor Zangezur”, un proyecto turco-azerbaiyano que busca conectar ambos países a través del sur de Armenia. Sin embargo, el reciente acuerdo estratégico ruso-iraní (firmado en enero de 2025) complica los planes de Ankara, lo que ha llevado al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a buscar el apoyo de Teherán.
Hubo una serie de llamadas. Una de ellas, entre Erdogan y Pezeshkian, que oficialmente era para fortalecer las relaciones turco-iraníes y discutir cooperación regional. Pero en detalle, Erdogan mencionó que “Turquía sigue trabajando para fortalecer las bases institucionales” de sus vínculos con Irán, lo que sugiere que Ankara está impulsando un acuerdo bilateral, posiblemente para debilitar el eje ruso-iraní en el Cáucaso.
Luego, hizo una presión encubierta, al mencionar la cumbre trilateral de Lachin (Azerbaiyán-Turquía-Rusia), donde ya había planteado sus expectativas sobre Irán.
Pro también hubo otra llamada. La de Pezeshkian y Aliyev, en el que habrían discutido los avances en la relación iraní-azerbaiyana, incluyendo más vuelos entre Bakú y Teherán. Pero la coordinación previa con la otra llamada era muy obvia. Es posible que el presidente iraní buscara el respaldo de Azerbaiyán antes de hablar con Erdogan, dado que el “corredor Zangezur” afecta directamente a Irán (que comparte frontera con Armenia).

El 17 de enero de 2025, Rusia e Irán firmaron un pacto estratégico integral que incluye cooperación militar y económica, especialmente en el Cáucaso y el Mar Caspio (zonas clave para el corredor turco-azerbaiyano). Este acuerdo refuerza la alianza Moscú-Teherán, dificultando que Irán apoye abiertamente el proyecto de Ankara y protege los intereses de Armenia, aliado tradicional de ambos países.
Lo que estaría buscando Turquía, entonces, es dividir a Rusia e Irán, ofreciéndole a Teherán incentivos económicos o políticos para que flexibilice su postura sobre Zangezur. Y adicionalmente, realizando una presión indirecta, ya que Erdogan podría estar usando a Azerbaiyán como puente para influir en Irán, dado el reciente acercamiento entre Bakú y Teherán.
Si Irán apoya a Turquía, el corredor Zangezur ganaría viabilidad, aislando a Armenia y debilitando la influencia rusa en la región. Pero Rusia reaccionaría, posiblemente aumentando su presencia militar en Armenia o endureciendo su postura en Siria (donde ambos países tienen intereses enfrentados).
Si Irán se mantiene firme con Rusia, el proyecto turco-azerbaiyano seguirá estancado, al menos en su tramo sur. Pero Azerbaiyán podría buscar alternativas, como presionar aún más a Armenia para ceder territorio.
Turquía está intentando reconfigurar las alianzas en el Cáucaso, pero choca con el sólido bloque ruso-iraní. La próxima jugada podría depender de la voluntad de Irán de negociar con Ankara sin perder el apoyo de Moscú y la capacidad de Armenia de resistir las presiones, aprovechando su alianza con Rusia e Irán.
¿Se romperá el acuerdo ruso-iraní? Por ahora, parece improbable, pero Turquía no dejará de intentarlo






