
Turquía bloquea Bianet y más de 700 cuentas en X en un nuevo episodio de censura digital. La medida, tras el arresto del alcalde de Estambul, refuerza la represión contra la oposición y los medios independientes.
El gobierno de Turquía ha intensificado su represión contra los medios independientes y la oposición política al bloquear el acceso a Bianet, una de las pocas plataformas de noticias críticas en el país. La medida, implementada por la red social X a petición de las autoridades turcas, se produce en el contexto de protestas masivas tras el arresto del alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu.
La censura a Bianet no es un hecho aislado. En los últimos días, X ha bloqueado el acceso en Turquía a más de 700 cuentas, incluyendo las de organizaciones de noticias, periodistas, figuras políticas y estudiantes. La compañía calificó estas acciones como “ilegales” y afirmó que defenderá la libertad de expresión ante los tribunales.
La periodista Amberin Zaman criticó la decisión de X, señalando que la plataforma “cede una vez más” ante la presión del gobierno de Recep Tayyip Erdoğan. Según la iniciativa EngelliWeb de la Asociación para la Libertad de Expresión (İFÖD), la prohibición a Bianet se justificó bajo el argumento de proteger la seguridad nacional y el orden público.
El arresto de Ekrem İmamoğlu, un líder clave de la oposición turca, ha desatado una ola de manifestaciones en Estambul y otras provincias. Hasta la fecha, más de 1.100 personas han sido detenidas en las protestas que exigen su liberación.
Bianet, fundada en el año 2000, ha jugado un papel crucial en la cobertura de estos acontecimientos. Financiada en parte por una organización sueca, la plataforma se ha centrado en los derechos humanos y la libertad de prensa en Turquía. Con más de 360.000 seguidores en X, es una de las pocas fuentes de información independientes que quedan en el país.
Este episodio refleja un patrón recurrente en Turquía, donde el gobierno bloquea el acceso a plataformas digitales y redes sociales bajo leyes contra la “propaganda terrorista”. En los últimos meses, X ha cumplido con varias órdenes judiciales que restringen cuentas de periodistas, activistas y medios opositores.

El incremento de la censura en Turquía plantea serias preocupaciones sobre el futuro de la libertad de prensa y el acceso a la información en el país, en un contexto de crecientes tensiones con la comunidad internacional.






