
🌍🔥 Turquía endurece su discurso contra Israel en la OCI. Pero Azerbaiyán, aliado estratégico de Tel Aviv, guarda silencio. ¿Se avecina tensión en la “hermandad” turco-azerbaiyana? 🇹🇷🇦🇿🇮🇱
El 25 de agosto se celebró en Yeda (Arabia Saudita) una reunión extraordinaria de los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI). La cita, convocada por Turquía en calidad de país que ostenta la presidencia, tuvo como eje el futuro de Palestina y la escalada de violencia en Gaza.
Durante la apertura, el ministro turco de Exteriores, Hakan Fidan, lanzó un mensaje contundente. Recordó que la OCI fue creada para proteger la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén y advirtió que “si no se logra frenar a Israel, los problemas no solo afectarán a Oriente Medio, sino también más allá de sus fronteras”. El diplomático instó a los países musulmanes a ser “decididos para que el pueblo palestino alcance libertad, paz y justicia”.
El discurso de Fidan fue interpretado como un intento de transformar a la OCI en una plataforma abiertamente antiisraelí, un giro que Ankara ha promovido en al menos dos ocasiones durante los últimos dos años, aunque sin resultados concretos. Además, criticó duramente al gobierno de Benjamín Netanyahu por los bombardeos en Siria, Líbano e Irán, insistiendo en que la comunidad islámica debe actuar unida.

En este contexto, la posición de Azerbaiyán resulta clave. Hasta ahora, ninguna fuente oficial ni extraoficial en Bakú ha confirmado si el país participó en la reunión de Yeda, ni en qué nivel lo hizo. El hermetismo genera interrogantes sobre cuál será la respuesta a la llamada turca de “defender Jerusalén como cuna de la civilización islámica” y de unirse a una eventual coalición contra Israel.
La situación adquiere mayor relevancia si se considera que Azerbaiyán mantiene una relación estratégica con Israel, que abarca cooperación militar, energética y de inteligencia. Este vínculo coloca a Bakú en una posición compleja frente a las crecientes tensiones entre Turquía e Israel.
Expertos señalan que Ankara busca reforzar su liderazgo regional a través de la cuestión palestina, mientras que Bakú no puede permitirse deteriorar sus lazos con Tel Aviv, fundamentales para su seguridad y desarrollo. Este delicado equilibrio plantea la pregunta de si la agenda antiisraelí de Turquía podría generar fricciones en su “hermandad estratégica” con Azerbaiyán.
El futuro inmediato de las relaciones turco-azerbaiyanas dependerá de la capacidad de ambos gobiernos para conciliar intereses: la ambición geopolítica de Turquía en el mundo islámico y la alianza pragmática de Azerbaiyán con Israel.






