
Trump impone un arancel del 10% a las importaciones de Armenia, afectando sectores clave como metales, agricultura y alcohol. El comercio entre ambos países se verá impactado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la imposición de un arancel del 10% sobre todas las importaciones provenientes de Armenia, una medida que entrará en vigor el 5 de abril de 2025 y que afectará a sectores clave como metales, agricultura y alcohol.
El politólogo Suren Sargsyan informó en su página de Facebook que esta decisión hará que los productos armenios pierdan competitividad en el mercado estadounidense, al volverse más caros para los consumidores.
“Esto sin duda implica un aumento de los precios de los productos armenios en Estados Unidos, lo que afectará su competitividad”, señaló Sargsyan.
Los sectores más afectados podrían ser las exportaciones de aluminio y metales preciosos, los productos agrícolas como frutas y verduras; y los alcoholes, incluido el brandy armenio, una de las principales exportaciones del país.

En 2024, el comercio entre Armenia y Estados Unidos alcanzó los 282,4 millones de dólares, con una reducción tanto en exportaciones como en importaciones en comparación con 2023.
Las exportaciones de EE.UU. a Armenia fueron de 160,8 millones de dólares (-14,8%), mientras las importaciones desde Armenia: 121,6 millones de dólares (-8,4%).
El saldo comercial favorable a EE.UU. se redujo en un 29,9%, lo que refleja una menor actividad comercial entre ambos países incluso antes de la entrada en vigor de los aranceles.
La medida forma parte de una política arancelaria más amplia de Trump, que incluye un impuesto del 10% sobre todas las importaciones globales y tarifas adicionales para 60 países y bloques comerciales con altos déficits comerciales con EE.UU..
China, uno de los mayores exportadores hacia EE.UU., enfrentará un arancel del 54%, lo que ya ha provocado advertencias de represalias por parte del gobierno chino.
Canadá y la Unión Europea preparan contramedidas para proteger sus mercados.
Los mercados bursátiles han caído tras el anuncio, mientras que el precio del oro alcanzó máximos históricos, indicando que los inversores buscan refugio en activos seguros.
La economía de Armenia, que depende en gran parte de la exportación de bienes como metales preciosos, brandy y productos agrícolas, podría sufrir pérdidas significativas si los consumidores y empresas estadounidenses reducen sus compras debido al aumento de precios.
Además, al no incluirse Rusia en la lista de países sancionados, Armenia podría verse obligada a redireccionar su comercio hacia Moscú, fortaleciendo aún más su dependencia económica de este país.






