
🇦🇲 Pashinyan promete "tolerancia cero" a la corrupción judicial y apunta a salarios dignos y reformas profundas. Armenia busca una justicia accesible, imparcial y creíble.
Ereván, 1 de julio de 2025 – El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, aseguró que su gobierno mantiene una política de “tolerancia cero contra la corrupción”, particularmente en el sistema judicial, y destacó los esfuerzos realizados para mejorar las condiciones laborales de jueces, fiscales e investigadores como una estrategia clave para blindar al país frente a malas prácticas.
“La corrupción es uno de los principales obstáculos que impiden alcanzar la justicia, la seguridad y la prosperidad”, afirmó Pashinyan durante la conferencia internacional celebrada en Ereván con motivo del Día de la Fiscalía, evento al que asistieron representantes de oficinas fiscales de siete países europeos, delegaciones internacionales y diplomáticos acreditados en Armenia.
El primer ministro reafirma su compromiso con la limpieza institucional y celebra avances en salarios y reformas estructurales
El jefe del Ejecutivo insistió en que “la justicia no puede existir sin confianza social y sin funcionarios judiciales imparciales”, y añadió que su administración está comprometida con la transformación institucional profunda. En ese sentido, subrayó que los aumentos salariales y las mejoras en las condiciones laborales son parte de una estrategia estructural para reducir los incentivos a la corrupción.
“La corrupción es un fenómeno seductor para quienes detentan poder y privilegios”, dijo Pashinyan, quien señaló que su combate no debe limitarse a sancionar los efectos visibles, sino que debe atacar las causas estructurales y culturales que la reproducen.
Según el primer ministro, la lucha contra la corrupción judicial no es un proceso sencillo, pero es un camino que Armenia debe recorrer con firmeza. “Quiero creer que la justicia se está volviendo más accesible en nuestro país. Pero no se trata de una transformación rápida, sino de una evolución que exige consistencia, reformas y voluntad política”.
En su discurso, Pashinyan también destacó el papel fundamental del poder judicial en la garantía de la paz, la libertad y la seguridad, tanto en el plano interno como externo. “El ciudadano debe poder acceder a la justicia con la misma naturalidad con la que exige servicios básicos o ejerce sus derechos políticos”, sentenció.

La fiscal general de Armenia, Anna Vardapetyan, también estuvo presente en el evento, al igual que delegaciones de organismos europeos y estructuras fiscales internacionales. Las discusiones se centraron en la independencia e imparcialidad de los fiscales, con énfasis en los desafíos vinculados a delitos de corrupción y lavado de dinero cometidos por funcionarios públicos.
En línea con las declaraciones del primer ministro, los expertos destacaron la necesidad de construir una cultura jurídica moderna y transparente, y reforzar la cooperación interinstitucional con socios europeos.
Pashinyan expresó su convencimiento de que la fiscal general lidera la Fiscalía con una visión alineada con la transformación institucional, y reafirmó que el objetivo de todas las reformas judiciales es incrementar la confianza de la ciudadanía en el sistema.
A más de seis años del inicio del mandato de Nikol Pashinyan, la reforma judicial sigue siendo una de las promesas más desafiantes de su administración. Si bien el gobierno ha logrado avances parciales, los analistas coinciden en que las expectativas de la sociedad armenia son altas y el margen para el error es cada vez más estrecho.
En un contexto de tensiones políticas y presiones externas, el fortalecimiento de un poder judicial independiente se presenta no solo como una cuestión de derechos, sino también como una herramienta estratégica para la estabilidad y la soberanía del Estado armenio.






