
Hoy Armenia honra a los caídos del sismo de 1988. Spitak, Gyumri y Vanadzor aún llevan las marcas de una tragedia que sacudió al mundo 🕯️🇦🇲
SPITAK sigue grabado en la memoria colectiva de Armenia. Hoy se cumplen 37 años del sismo del 7 de diciembre de 1988, una catástrofe que dejó 25 000 muertos y destruyó el norte del país. La tragedia golpeó con más fuerza a Gyumri y Spitak, donde se registraron miles de víctimas.
El terremoto ocurrió a las 11:41, cuando un fuerte movimiento destruyó ciudades enteras. La intensidad en el epicentro, ubicado en Spitak, llegó a 9 y 10 grados en la escala Mercalli.
Las ciudades de Spitak, Leninakan (hoy Gyumri), Kirovakan (hoy Vanadzor) y Stepanavan quedaron en ruinas. Más de 300 asentamientos sufrieron daños. La industria nacional perdió cerca del 40 % de su capacidad.
En la localidad de Shirakamut (Nalband), ubicada en el epicentro, los edificios colapsaron en segundos. La destrucción se extendió a los distritos de Akhuryan, Gugark, Aragatsotn y Kalininoye, donde también hubo pérdidas masivas.
La magnitud del desastre forzó un giro inesperado. El líder soviético Mijaíl Gorbachov solicitó ayuda humanitaria a Estados Unidos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. “El mundo entendió que Armenia necesitaba apoyo urgente”, recordó un funcionario de aquel período en una entrevista histórica.
Las autoridades de Armenia realizaron hoy un acto conmemorativo en Gyumri. El primer ministro Nikol Pashinyan, el presidente Vahagn Khachaturyan, el titular del Parlamento Alen Simonyan y varios ministros colocaron flores en memoria de las víctimas.
“Un homenaje a las víctimas del terremoto del 7 de diciembre de 1988 en Gyumri”, escribió Pashinyan en su cuenta oficial al difundir un video del acto.
El ministro de Economía Gevorg Papoyan lanzó una frase que reavivó el debate sobre las causas que agravaron la tragedia. “La gente murió porque hubo corrupción”, declaró el funcionario en Gyumri. “Cuando se construye un edificio y se roba el cemento y el metal, la respuesta la da la gente”, afirmó.
Papoyan añadió que “el resultado de los sistemas corruptos es Gyumri, el 7 de diciembre de 1988”. Sus palabras generaron debate entre los vecinos, que cada año recuerdan la magnitud de la pérdida y exigen memoria y responsabilidad.

Armenia vuelve a mirar hacia el norte para recordar a quienes perdieron la vida. Spitak, Gyumri y Vanadzor mantienen cicatrices visibles, pero también una comunidad que reconstruyó su vida tras uno de los terremotos más destructivos registrados en la región.






