
🌳🚨 Tala ilegal en Armenia: autoridades confirman US$110.000 en daños tras denuncias de activistas en Ijevan. Se documentaron 700 árboles talados ilegalmente. #Armenia #MedioAmbiente #Deforestación
Las autoridades armenias confirmaron que la tala ilegal de bosques en Ijevan, región de Tavush, ha causado un daño ambiental estimado en US$110.000, tras denuncias realizadas por activistas ecológicos.
El colectivo ambiental Eco Patrol alertó el 21 de agosto sobre la magnitud del problema, difundiendo un video donde se mostraban decenas de árboles talados en zonas donde la actividad maderera está estrictamente prohibida.
“Aquí no hay áreas autorizadas para cortar, la tala está prohibida por ley, pero quienes tienen contactos hacen negocio destruyendo la naturaleza”, denunciaba el video.
Su coordinador, Gor Hovhannisyan, señaló en la grabación: “Honestamente, aquí casi no queda bosque”. Los activistas documentaron alrededor de 20 tocones recién cortados en menos de un kilómetro de recorrido y reportaron haber escuchado motosierras mientras filmaban.
Hovhannisyan advirtió que si el Estado no actúa, ellos volverán a mostrar la magnitud de la devastación. Además, acusó a funcionarios locales de corrupción por permitir la tala a cambio de favores.

Una semana después de la denuncia, el Organismo de Inspección de Protección Ambiental y Minería de Armenia realizó operativos en el bosque de Ijevan, donde documentó alrededor de 700 árboles talados ilegalmente de diversos tipos y diámetros.
El informe, que abarca el periodo de agosto de 2024 a julio de 2025, fue remitido al Comité de Investigación de Armenia para iniciar acciones legales.
Eduard Karapetyan, representante del Servicio Estatal de Eco-Patrullaje, declaró a RFE/RL que la tala ilegal no ha aumentado significativamente en cifras globales, sino que ahora se registran más casos gracias al fortalecimiento de los sistemas de monitoreo.
Según estadísticas oficiales citadas por RFE/RL, la cobertura forestal de Armenia ha disminuido de más del 11% del territorio en la década de 1990 a apenas 9.7% en la actualidad, confirmando una tendencia preocupante de pérdida de bosques.
Los activistas insisten en que, sin un control firme y sanciones ejemplares, la tala ilegal seguirá erosionando los recursos naturales y poniendo en riesgo el ecosistema del país.






