Somos víctimas de nuestros propios delirios. Por Vardan Arutyunyan
Armenia ha quedado atrapada en una diplomacia de superioridad moral e inocencia pretenciosa, rechazando aliados clave como Israel, Ucrania y mediadores del Consejo de Seguridad.
Armenia ha quedado atrapada en una diplomacia de superioridad moral e inocencia pretenciosa, rechazando aliados clave como Israel, Ucrania y mediadores del Consejo de Seguridad.






