La renuncia de Edita Gzoyan expone una fractura profunda en Armenia: memoria histórica, poder estatal y realismo político. Por Klaus Lange Hazarian
⚡ La salida de Edita Gzoyan abrió un choque entre tres visiones: memoria histórica, disciplina estatal y realismo geopolítico. La pregunta de fondo: ¿Qué tipo de Estado quiere ser Armenia?








