
“Dejen de amenazarnos” dijo el presidente del Parlamento armenio, Alen Simonyan, ante las recientes declaraciones rusas del Viceministro de la cancillería rusa Mikhail Galuzin, quien advirtió que las acciones de Armenia podrían perjudicar sus relaciones con Rusia y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) si se acercaba más a Occidente.
“Dejen de amenazarnos” dijo el presidente del Parlamento armenio, Alen Simonyan, ante las recientes declaraciones rusas del Viceministro de la cancillería rusa Mikhail Galuzin, quien advirtió que las acciones de Armenia podrían perjudicar sus relaciones con Rusia y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) si se acercaba más a Occidente.
Simonyan expresó su rechazo a lo que considera amenazas directas e indirectas contra la soberanía de Armenia.
“En primer lugar, por favor, dejen de amenazarnos. Dejen de hablar de la OTSC. Cuando hablen de la Organización, que vengan y digan dónde está la frontera de la OTSC, qué obligaciones tiene como socio de la OTSC y como miembro”, afirmó Simonyan .
En marzo de este año, el Primer Ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, afirmó que Armenia no había creado ningún problema con la OTSC, y que estos surgieron sólo desde el momento en que Ereván planteó por primera vez la cuestión de la zona de responsabilidad de la OTSC. Según sus palabras, durante las conversaciones con la OTSC y Rusia se discutió que el territorio soberano de la República de Armenia es una “línea roja” para Moscú y la Organización. Sin embargo, señaló Pashinyan, cuando durante la invasión de Azerbaiyán en mayo de 2021 Armenia registró que se había superado la “línea roja”, la OTSC no tomó las medidas especificadas en la Carta.
El conflicto verbal se intensificó luego de que Galuzin sugiriera en una entrevista con TASS que las acciones de Armenia podrían otorgar a Occidente acceso a información sensible, comprometiendo así la colaboración en la creación de un espacio de defensa común con Rusia y otros países de la OTSC.
“Las decisiones precipitadas que darán a los occidentales pleno acceso a las bases de datos nacionales y a información sensible para la seguridad del país… podrían hacer objetivamente imposible [que Armenia] regrese a los esfuerzos conjuntos para construir un espacio de defensa común”, advirtió Galuzin .
Simonyan desestimó estas preocupaciones, calificándolas de absurdas, y reafirmó que Armenia no está negociando con ningún país el despliegue de bases militares ni su adhesión a alianzas estratégicas diferentes a las ya existentes.
“¿Qué información podríamos transmitir [a Occidente]? Es absurdo. Basta de tanta retórica sobre nosotros, basta de amenazarnos directa e indirectamente”, declaró Simonyan .

En otro frente, Simonyan también se refirió a la propuesta del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, de disolver el Grupo de Minsk de la OSCE, un organismo creado en 1992 para mediar en el conflicto de Nagorno-Karabaj.
Aliyev insistió en que la disolución debería ocurrir para demostrar la sinceridad de Armenia en las negociaciones de paz. Sin embargo, Simonyan afirmó que cualquier discusión sobre la disolución del Grupo de Minsk debe esperar hasta después de la firma de un tratado de paz entre Armenia y Azerbaiyán.
“Las conversaciones sobre la disolución del Grupo de Minsk podrán llevarse a cabo después de la conclusión de un tratado de paz”, subrayó Simonyan .
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