
💥 Sexismo en la política armenia: declaraciones misóginas contra una diputada opositora revelan tolerancia institucional y debilitan la democracia. 😡 #Armenia
El 8 de septiembre, la política armenia descendió a un nuevo nivel de crispación. Durante un encuentro con periodistas en el Parlamento de Armenia, Artur Hovhannisyan, secretario de la bancada del partido gobernante Contrato Civil, lanzó un ataque personal y calificado de sexista contra la diputada opositora Taguhi Tovmasyan.
El episodio se produjo tras un cruce previo sobre los prisioneros de guerra armenios retenidos en Bakú. Hovhannisyan sugirió a la prensa que preguntara a Tovmasyan por qué no asistía a las sesiones parlamentarias. La diputada respondió con una carta al presidente de la Asamblea Nacional, Alen Simonyan, acusando al oficialista de obstaculizar su labor y vulnerar derechos de los periodistas.
La tensión escaló cuando Hovhannisyan insinuó públicamente que Tovmasyan habría adquirido propiedades a cambio de “favores sexuales”. Declaró ante los medios: “Ustedes son periodistas, ninguno de ustedes tiene tres o cuatro apartamentos en la Avenida del Norte. Que se haga un test de enfermedades de transmisión sexual cada día para entender de dónde sacó esas propiedades”.
Tovmasyan rechazó las acusaciones, negó tener cuatro departamentos y anunció una demanda por calumnias.

La activista de derechos humanos Zaruhi Hovhannisyan calificó la declaración de “inadmisible”: “El discurso político en Armenia normaliza el sexismo y refleja un pensamiento patriarcal. Especialmente se ataca la vida privada y la sexualidad de las mujeres. Que estas expresiones se difundan desde las más altas plataformas políticas es alarmante”.
El caso no es aislado. Meses atrás, el presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento, Andranik Kocharyan, se negó a responder la pregunta de una periodista y la increpó con la frase “límpiate los labios”. También había sugerido en tono despectivo que acudiera a la peluquería y atacado a la exministra de Justicia Arpine Hovhannisyan con comentarios personales. Ninguno de estos episodios derivó en sanciones.
El patrón repetido de ausencia de sanciones contra diputados oficialistas revela lo que analistas describen como “tolerancia institucional al sexismo”. La inexistencia de un comité de ética activo, la falta de disculpas públicas y el silencio de la dirigencia oficialista consolidan una práctica que degrada la vida política.
Los expertos advierten que la normalización del lenguaje misógino amenaza el pluralismo político y desincentiva la participación femenina en la política. “Este comportamiento sin castigo erosiona la confianza en el Parlamento y mantiene a las mujeres alejadas de la arena política”, concluyen.
El caso Hovhannisyan-Tovmasyan no solo expone un conflicto personal, sino que revela un problema estructural de machismo en la política armenia, que obstaculiza el fortalecimiento de la democracia y la igualdad de género.






