
⚠️ La guerra con Irán cambia las prioridades de Washington. El proyecto TRIPP, una ruta estratégica entre Armenia y Azerbaiyán, podría retrasarse. Expertos advierten que su cancelación pondría en riesgo el proceso de paz.
El conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán amenaza con afectar uno de los proyectos geopolíticos más importantes del Cáucaso Sur.
Según un análisis citado por la BBC, la guerra podría retrasar el proyecto TRIPP, conocido como “Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional”, considerado una pieza clave en el proceso de normalización entre Armenia y Azerbaiyán.
El primer ministro armenio Nikol Pashinyan advirtió que el nuevo escenario regional podría frenar el calendario del proyecto.
“Es muy probable que esto afecte el momento de la implementación del TRIPP, porque el gobierno de Estados Unidos se centra en otro tema”, declaró el mandatario el 12 de marzo.
El proyecto TRIPP propone crear un corredor de transporte a través del territorio armenio para conectar el territorio principal de Azerbaiyán con su enclave de Najichevan. La iniciativa intenta resolver uno de los puntos más delicados del conflicto regional.
El esquema plantea que Bakú obtenga una comunicación directa con Najichevan, mientras Ereván mantiene la soberanía sobre el territorio del corredor. La ruta prevista discurriría a lo largo del río Araks, que marca la frontera entre Armenia e Irán.
La zona por donde pasaría el corredor es clave para el comercio iraní. Empresas de Irán ya participan en obras de infraestructura en la región y por ese territorio pasa el gasoducto Irán-Armenia.
Por ese motivo, la creciente presencia estadounidense en la zona genera preocupación en Teherán. En 2025, el asesor iraní Ali Akbar Velayati advirtió que el corredor podría convertirse en un “cementerio de mercenarios de Trump” si se instalaban fuerzas extranjeras cerca de la frontera iraní.

La guerra entre Estados Unidos e Irán, que ya lleva aproximadamente dos semanas, obligó a Washington a concentrar su atención en el conflicto de Oriente Medio. En respuesta a los ataques, Irán lanzó misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses y objetivos en el Golfo.
Según Pashinyan, este escenario reduce la prioridad del proyecto TRIPP para la Casa Blanca.
A pesar de su relación con Washington, Armenia y Azerbaiyán evitaron apoyar públicamente la guerra. Ambos gobiernos incluso expresaron condolencias tras la muerte del líder iraní Ali Khamenei y felicitaron a su hijo Mojtaba Khamenei por su elección como nuevo Líder Supremo.
Analistas internacionales consideran que un retraso en el proyecto podría afectar la estabilidad regional.
El experto del International Crisis Group, Konul de Mori, afirmó que el conflicto podría volver el proyecto más polémico para Irán.
“Si el proyecto se retrasa o se cancela, podría complicar el proceso de paz entre Bakú y Ereván”, explicó.
El analista regional Joshua Kucera sostuvo que la guerra incluso aumentó la necesidad de nuevas rutas de transporte.
Las conexiones comerciales a través de Irán quedaron interrumpidas y el aeropuerto de Najichevan cerró temporalmente después de un ataque con drones. Bakú afirma que el dron era iraní, mientras Teherán acusa a Israel.
El plan prevé crear una empresa controlada por el gobierno de Estados Unidos para construir y gestionar la infraestructura del corredor.
La compañía administraría ferrocarriles, carreteras y logística durante al menos 49 años. Las obras del proyecto estaban previstas para comenzar en verano.
Sin embargo, los expertos advierten que si la Casa Blanca reduce su implicación en el Cáucaso Sur, el frágil proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán podría entrar en una nueva fase de incertidumbre.






