
Las tensiones entre Rusia y Azerbaiyán se agravan tras el cierre de la Casa Rusa en Bakú y el aumento de la rusofobia en el país. Descubre los factores detrás de esta crisis diplomática.
Bakú, 17 de febrero de 2025 – Las relaciones entre Rusia y Azerbaiyán han estado marcadas por una cooperación estratégica en diversos sectores, pero también por momentos de fuerte tensión. En los últimos meses, el sentimiento antirruso ha crecido en Azerbaiyán, exacerbado por el accidente aéreo del 25 de diciembre de 2024, en el que un avión de Azerbaijan Airlines se estrelló cerca de Aktau, Kazajistán.
A pesar de las disculpas del presidente Vladimir Putin, el mandatario azerbaiyano Ilham Aliyev acusó directamente a Rusia y ordenó el cierre de la Casa Rusa en Bakú, lo que ha elevado las fricciones entre ambos países.
El accidente aéreo, cuya investigación ha sido cerrada oficialmente, se ha convertido en un nuevo punto de conflicto. Azerbaiyán ha insinuado que podría demandar a Rusia ante un tribunal internacional, mientras que Moscú insiste en que no hubo negligencia de su parte.
Además, los medios azerbaiyanos han aumentado su discurso contra Rusia, exigiendo que Moscú asuma su responsabilidad. Como respuesta, el gobierno de Bakú notificó formalmente el cierre de la Casa Rusa, una oficina de representación de la agencia Rossotrudnichestvo, considerada por algunos sectores azerbaiyanos como un centro de espionaje.
La controversia sobre la Casa Rusa surgió después de un reportaje del canal estatal Bakú TV, donde se la describió como una “cueva de espías y separatistas”. Esta afirmación desató la indignación del director de Rossotrudnichestvo, Yevgeny Primakov, quien amenazó con emprender acciones legales contra el canal.
El diputado ruso Nikolai Valuev, miembro del partido Rusia Unida, propuso medidas de represalia contra Azerbaiyán, incluyendo el cierre de organizaciones de la diáspora azerbaiyana en Rusia; la restricción de negocios azerbaiyanos, la deportación de ciudadanos azerbaiyanos en situación irregular y el envío de azerbaiyanos residentes en Rusia al frente de batalla.

En respuesta, el gobierno de Azerbaiyán prohibió la entrada de Valuev al país, calificando sus declaraciones de “insultantes y amenazantes”.
A pesar de la creciente rusofobia en Azerbaiyán, los dos países mantienen una relación estratégica basada en la cooperación económica, especialmente en el sector energético.
Durante la guerra en Ucrania, Azerbaiyán aumentó sus exportaciones de gas a Europa, aprovechando la suspensión del suministro ruso.
Paralelamente, firmó un acuerdo con Gazprom para la importación de gas ruso, reforzando la interdependencia energética.
Sin embargo, el sentimiento antirruso en la sociedad azerbaiyana ha ido en aumento desde la guerra de Artsaj (Nagorno-Karabaj) en 2020, cuando Moscú desplegó fuerzas de paz en la región.
A pesar de las tensiones, expertos rusos aseguran que la alianza entre Rusia y Azerbaiyán sigue siendo sólida, en parte debido a acuerdos como la Declaración sobre Cooperación Aliada, firmada en febrero de 2022 entre Putin y Aliyev.
Sin embargo, la prensa azerbaiyana ha intensificado su crítica a Moscú, lo que refleja una creciente falta de confianza en la política rusa en el Cáucaso Sur.
El cierre de la Casa Rusa y la ola de rusofobia en Bakú son señales de que las relaciones bilaterales podrían enfrentar nuevos desafíos en el futuro cercano.






