
El analista internacional Paul Goble advierte que las sanciones occidentales hace que sea crítico para Rusia el tema logístico y por ello obligará a Armenia a darle un corredor a Azerbaiyán para que se conecte con Najichevan y este con Turquía.
El analista internacional Paul Goble advierte que las sanciones occidentales hace que sea crítico para Rusia el tema logístico y por ello obligará a Armenia a darle un corredor a Azerbaiyán para que se conecte con Najichevan y este con Turquía.

Al comentar sobre el llamado de Vladimir Putin para un cambio fundamental en los corredores de transporte de Rusia del oeste al este y al sur, Mikhail Blinkin dice que dos de los más críticos son la expansión de los enlaces entre los mares Caspio y Azov y la apertura del corredor entre Azerbaiyán propiamente dicho y Nakhichevan.
El primero de ellos, dice el experto en política de transporte de HSE, requerirá la ampliación del canal Volga-Don; y el segundo requerirá un acuerdo político entre Bakú y Ereván sobre lo que se ha convertido en el tema más polémico de su larga disputa.
Pero el hecho de que un experto de Moscú haya vinculado ambos proyectos al programa de Putin sugiere que es probable que Moscú ahora esté presionando con su programa ampliado de vías fluviales para conectar el Caspio y el Mar Negro.
Y sugiere que Rusia estará cada vez más dispuesta a ponerse del lado de Azerbaiyán contra Armenia en el corredor de Zengezur, algo que podría inclinar la balanza entre los dos a favor de al menos moverse para abrir este enlace de tránsito que le dará a Bakú y detrás de él a Turquía una gran victoria geopolítica en el sur.
Lo que Moscú querrá a cambio no está claro, pero es muy posible, especialmente dada la participación de la UE en la disputa entre Armenia y Azerbaiyán, que el Kremlin busque usar su respaldo para la apertura del corredor con la presencia continua de tropas rusas en Karabaj y por ese corredor.






