
🚨 Guerra silenciosa en 2026. Azerbaiyán denuncia campaña informativa del Kremlin contra Aliyev. La batalla ahora es digital y narrativa. El pulso Moscú-Bakú se recalienta.
La tensión entre Rusia y Azerbaiyán escala en el terreno informativo. Medios de Bakú aseguran que Moscú lanzó una nueva fase de guerra híbrida dirigida contra el presidente Ilham Aliyev y su entorno.
El periodista Elchin Alioglu afirmó, citado por el Centro de Información Operativa-OMM, que la reciente campaña digital no responde a “estallidos emocionales aleatorios”. Según sostuvo, se trata de una provocación “sistemática, planificada y concentrada”, cuyas huellas “conducen directamente al Kremlin”.
En la fase anterior, los ataques cibernéticos golpearon organismos estatales, medios e infraestructuras críticas. Las autoridades azerbaiyanas aseguran que identificaron cadenas técnicas y centros de coordinación.
Ahora el método cambió. El foco ya no estaría solo en servidores o redes, sino en la estabilidad psicológica de la sociedad.

“El objetivo es la estabilidad psicológica de la sociedad”, remarca el artículo. El medio sostiene que Moscú apuesta por desinformación, campañas digitales y presión narrativa para erosionar la confianza interna.
El concepto de guerra híbrida combina operaciones tradicionales con ciberataques, propaganda y presión económica. Esa estrategia busca desestabilizar sin cruzar el umbral de un conflicto abierto.
Desde Bakú enviaron un mensaje claro. “Sería ingenuo creer que estas provocaciones quedarán sin respuesta”, afirma la publicación.
El texto sostiene que el Estado construyó una arquitectura de seguridad con mecanismos de respuesta informativa. También advierte que cada paso “irá seguido de una contramedida”.
“Azerbaiyán ya no es lo que solía ser y el lenguaje de presión resulta ineficaz aquí”, subraya el artículo.
Las relaciones entre Moscú y Bakú atraviesan un momento delicado en 2026. La disputa ya no se limita al plano diplomático. Se mueve en el terreno digital, mediático y psicológico.
En el Cáucaso, la guerra moderna no siempre hace ruido. Pero sus efectos pueden sentirse en silencio.






