
Aliyev de Azerbaiyán dijo que el corredor Zangezur pasaría por Irán, pero luego se lo exigió a Armenia bajo amenaza de guerra. ¿Qué pasó?
Un mes, el dictador Aliyev de Azerbaiyán dijo que no le interesaba ningún corredor por Armenia y firmó hacerlo con Irán. Al otro mes, insiste que en su tratado de paz con Armenia en 2020, Armenia había prometido el llamado corredor Zangezur y ahora lo exige al ritmo de amenazas de guerra.
¿Porqué cambió tan rápidamente?
El director del Instituto de Gestión Política de Azerbaiyán, el politólogo Azer Gasimli encendió una vela en la oscuridad: asegura que el riesgo de una guerra en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán está más relacionado con el llamado “corredor Zanguezur” que por las 4 “aldeas de la región de Gazakh”.
En una entrevista con MeydanTV, el medio para los exiliados azerbaiyanos en Europa, Gasimli dijo que Ilham Aliyev, después de la captura completa de Artsaj, debería haber declarado que el acuerdo del 9 de noviembre de 2020 estaba consignado a la historia, pero no lo hizo. A continuación, cita las palabras del Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Lavrov, sobre la necesidad de abrir las comunicaciones terrestres entre Azerbaiyán y Najichevan, tal como prevé la declaración de los líderes de la Federación de Rusia, Armenia y Azerbaiyán. La implicación es que Aliyev no estaría poniendo fin a la declaración tripartita por presión de Moscú.

No debemos olvidar que el diputado de Milli Majlis, Gudrat Hasanguliyev, aseguró que según un acuerdo tripartito, Azerbaiyán debe abrir el “Corredor Zanguezur” y transferirlo bajo el control de Rusia.
Gasimli sugiere que a finales del año pasado, el subsecretario de Estado estadounidense James O’Brien visitó Bakú precisamente para impedir la implementación de este plan, y el secretario general de la OTAN advirtió directamente sobre las peligrosas consecuencias para Azerbaiyán de un giro tan brusco al proceso de paz.
Es difícil juzgar hasta qué punto Gasimli tiene información confidencial sobre las negociaciones de Aliyev con O’Brien y Stoltenberg. Sin embargo, es un hecho que Rusia insiste en implementar “el punto 9 de la declaración del 9 de noviembre de 2020 en sus propios términos”.






