
Rusia y China planean instalar una planta de energía nuclear en la Luna para la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS). Conoce los detalles técnicos, desafíos y el impacto geopolítico de este proyecto pionero.
Rusia y China han anunciado planes conjuntos para instalar una planta de energía nuclear en la Luna como parte de la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), un proyecto que busca establecer una base permanente en el polo sur del satélite terrestre. Según declaraciones del ingeniero jefe de la misión espacial china, Pei Zhaoyu, esta iniciativa combinará energía nuclear y paneles solares para garantizar operaciones continuas, incluso durante las largas noches lunares.
La ILRS se construirá en dos fases. La primera etapa, liderada por la misión Chang’e-8 de China (programada para 2028), incluirá el despliegue de robots exploradores para analizar recursos como el hielo lunar y el relieve del polo sur. “El polo sur de la Luna tiene regiones con luz solar casi permanente, ideales para paneles solares, pero necesitamos energía estable durante las noches de 14 días”, explicó Pei en una presentación en Shanghai, según Reuters.
En la segunda fase, se construirá un centro de control y se instalará la planta de energía nuclear, cuya finalización está prevista para 2036. Esta base permitiría experimentos científicos, minería de recursos y, eventualmente, misiones tripuladas.

La elección de la energía nuclear no es casual. A diferencia de los paneles solares, un reactor nuclear podría operar sin interrupciones, algo crítico para la supervivencia humana y el funcionamiento de equipos. “La tecnología nuclear compacta es clave para la exploración lunar sostenible”, destacó Dmitry Rogozin, exjefe de Roscosmos, en declaraciones recogidas por SoyArmenio.com.
Sin embargo, el proyecto enfrenta desafíos técnicos y políticos:
La ILRS se presenta como una alternativa a la iniciativa Artemis de la NASA, que también planea bases lunares. Mientras Estados Unidos colabora con socios como Japón y la ESA, Rusia y China buscan consolidar su alianza espacial. “Este proyecto refleja nuestra visión compartida de exploración científica sin fronteras”, afirmó un portavoz de la CNSA (Agencia Espacial China), según Xinhua.
Aunque la ILRS está abierta a otros países, su éxito dependerá de superar escepticismos. “La energía nuclear en la Luna es viable, pero requiere transparencia y cooperación global”, advirtió Alice Gorman, experta en arqueología espacial citada por BBC.






