
🚨 Rusia acusa de terrorismo a Khodorkovski y Kasparov. El FSB los señala por “conspirar contra Putin”. Los opositores denuncian persecución política. #Rusia #Putin #Kasparov
Ereván, 15 de octubre de 2025. — El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia abrió un proceso penal contra Mijaíl Jodorkovski, el exmagnate petrolero exiliado y crítico del Kremlin, junto a otras veinte figuras destacadas del movimiento opositor ruso, entre ellos el gran maestro de ajedrez Garry Kasparov y el ex primer ministro Mijaíl Kasiánov. Todos enfrentan acusaciones de terrorismo y de planear la toma violenta del poder.
Según el comunicado oficial, los imputados integran el Comité Ruso Antibélico, creado en 2022 en el exilio tras la invasión rusa de Ucrania. El organismo de seguridad acusa al grupo de buscar el “cambio del orden constitucional por la fuerza”.
Entre los investigados figuran también el político Vladímir Kara-Murzá, el exdiputado Dmitri Gudkov, el economista Sergey Aleksashenko, los empresarios Boris Zimin y Mijaíl Kokorich, y los periodistas Yevgueni Kiseliov y Kirill Martinov.
De ser declarados culpables, los acusados podrían recibir cadena perpetua.

El caso marca una nueva escalada en la persecución a los opositores rusos en el extranjero. El FSB sostiene que el Comité Antibélico “planificó actos terroristas” y “difundió propaganda para derrocar al gobierno”.
Jodorkovski, ex presidente de Yukos y antiguo prisionero político, reside en Londres desde 2013. Por su parte, Kasparov lidera la Fundación de Derechos Humanos y ha sido uno de los portavoces más activos contra la guerra en Ucrania.
En respuesta a las acusaciones, Jodorkovski y Kasparov publicaron una columna conjunta en Foreign Affairs titulada “No teman la caída de Putin: victoria para Ucrania, democracia para Rusia”, donde afirman que el régimen del presidente Vladímir Putin “vive con tiempo prestado”.
“Si Occidente se mantiene firme, el control del líder ruso colapsará en un futuro próximo”, escribieron los opositores.
“El fin del régimen de Putin no debe temerse, debe recibirse con los brazos abiertos.”
Los autores proponen un plan de transición democrática para Rusia tras la eventual caída de Putin, incluyendo un Consejo de Estado provisional, la liberación de presos políticos y el reconocimiento de las fronteras de Ucrania de 1991.
Desde 2022, el Kremlin ha ampliado el uso del término “terrorismo” para criminalizar la disidencia política y a organizaciones que critican la invasión a Ucrania. Analistas internacionales advierten que los nuevos cargos buscan silenciar a la oposición exiliada antes de las elecciones legislativas de 2026.
El periodista ruso Kirill Martinov, también acusado, calificó la decisión del FSB como “una caza política desesperada”.
“Nos acusan de terrorismo por querer una Rusia libre y sin guerra. Eso dice mucho sobre el miedo del régimen”, escribió en X (antes Twitter).
Kasparov y Jodorkovski, fundadores del Comité de Acción Rusa, insisten en que una derrota militar en Ucrania podría abrir la puerta a una transición democrática en Rusia.
“Putin no debe ser reemplazado por otro autócrata, sino por un sistema de derecho, federalismo y libertades civiles”, subrayan en su manifiesto.
Mientras tanto, el FSB advirtió que ampliará la investigación a “cómplices y estructuras mediáticas” vinculadas al Comité Antibélico, reforzando el cerco judicial sobre la oposición.






