
🚛 Rusia impone restricciones migratorias que afectan a transportistas armenios. Cáritas alerta sobre deportaciones y sanciones. #Armenia #Rusia #Migración
Los transportistas de carga armenios se enfrentan a serias dificultades para ingresar y trabajar en la Federación Rusa debido a los recientes cambios en la legislación migratoria rusa. Las medidas, en vigor desde el 1 de enero, afectan directamente a los conductores de camiones y a otros profesionales del transporte.
La información fue dada a conocer por Tatevik Bezhanyan, experta del Programa de Migración de Cáritas Armenia, durante una conferencia de prensa celebrada en Ereván.
“Los ciudadanos de países con régimen sin visado ahora sólo pueden permanecer en Rusia 90 días dentro de cada período de 180 días”, explicó Bezhanyan.
Según la experta, esta reducción del plazo afecta tanto a los conductores de carga como a los pasajeros, pilotos y personal de transporte aéreo, sin excepciones.
Las autoridades rusas también reforzaron los controles sobre las infracciones administrativas cometidas por extranjeros.
Bezhanyan advirtió que “cualquier infracción administrativa puede derivar en sanciones graves, congelamiento de cuentas bancarias y prohibición de transacciones financieras”.

Hasta el 10 de septiembre, los transportistas podían regularizar su situación sin salir del país, gracias a un decreto presidencial que extendía el plazo de tolerancia. Sin embargo, esta posibilidad fue eliminada tras la fecha límite.
“Después del 10 de septiembre, la policía comenzó a inspeccionar estrictamente los pasaportes y a contar los días de permanencia”, señaló la representante de Cáritas Armenia.
Los conductores que excedan los 90 días podrían enfrentar la deportación o incluso la suspensión de sus operaciones bancarias en Rusia.
Las nuevas restricciones complican la labor de cientos de transportistas armenios que sostienen el comercio terrestre entre Armenia y Rusia, una de las rutas económicas más vitales del país.
De acuerdo con los analistas, estas medidas podrían aumentar los costos logísticos y retrasar los envíos de mercancías, en un contexto ya afectado por las sanciones internacionales y la inestabilidad regional.






