
Armenia quiere que las PYME generen el 55% del PIB 🇦🇲📈 Más crédito, más innovación y menos desigualdad regional. El plan apunta a empleo y crecimiento real.
El Gobierno de Armenia planea elevar la participación de las PYME en el PIB nacional del 27 al 55 por ciento para 2026, según el programa gubernamental 2021-2026 aprobado el 18 de agosto. La medida busca atacar una de las principales debilidades estructurales de la economía armenia: muchas empresas, pero baja productividad.
Las pequeñas y medianas empresas representan hoy el 99,8 por ciento del total de compañías del país, pero generan apenas un tercio del producto interno bruto. “Las PYME son un elemento clave para el crecimiento económico sostenible y el empleo”, sostiene el documento oficial del Gobierno de la República de Armenia.
El Ejecutivo armenio se comprometió a eliminar barreras estructurales que frenan el desarrollo de las PYME. El plan incluye ampliar herramientas de apoyo para emprendedores innovadores y mejorar el acceso al financiamiento, a las capacidades técnicas y a las redes de negocios.
El programa apunta además a dinamizar la actividad económica en las regiones, reducir la concentración en Ereván y crear fuentes alternativas de ingresos. El objetivo oficial es garantizar un crecimiento inclusivo y equilibrado.

El Gobierno proyecta un crecimiento económico anual de al menos el 7 por ciento, que podría alcanzar el 9 por ciento con un contexto externo favorable. Según el plan, el desempleo debería bajar del actual 17-18 por ciento a menos del 10 por ciento.
La pobreza se reduciría a la mitad y la pobreza extrema desaparecería. Las pensiones básicas pasarían de 30.000 a 55.000 drams, para cubrir la canasta mínima de consumo. El salario mínimo subiría de 68.000 a 85.000 AMD. “El aumento global de la productividad será de al menos el 5 por ciento”, señala el documento.
La disparidad económica fue el eje central del debate sobre la estrategia PYME 2026-2030, presentada en la 29ª sesión del Consejo de Desarrollo de las PYME. El encuentro estuvo presidido por el viceprimer ministro Tigran Khachatryan.
El diagnóstico fue directo. Armenia tiene muchas empresas, pero pocas logran crecer. La baja productividad limita el impacto real de las PYME en el PIB. La nueva hoja de ruta apunta a transformar cantidad en valor agregado y a diversificar la economía fuera de la capital.
Para el Gobierno, fortalecer a las PYME no es solo una política económica. Es una herramienta clave para estabilidad social, empleo y desarrollo regional sostenible.






