
🌏💥 Putin cerró acuerdos con China, India, Turquía, Irán y Armenia en la OCS de Pekín. Aliyev quedó fuera del tablero. Nueva arquitectura de poder en Eurasia. 🛢️🚄 #Rusia #China #OCS
El presidente ruso Vladimir Putin logró acuerdos estratégicos con líderes de China, India, Turquía, Irán y Armenia durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Pekín. Según la analista Lyubov Stepushova (Pravda.Ru), el mandatario azerbaiyano, Ilham Aliyev, quedó al margen de las conversaciones clave, lo que refleja un aislamiento diplomático en medio de los nuevos equilibrios regionales.
El encuentro entre Putin y Narendra Modi fue uno de los momentos centrales. India se comprometió a comprar petróleo y armas rusas, rompiendo el cerco de las sanciones occidentales. Moscú, por su parte, adquirirá medicamentos indios y abrirá cooperación espacial y logística.
“Creemos que Putin planteó la cuestión del ramal oriental del corredor Norte-Sur hacia India a través de Afganistán, abandonando el ramal occidental por Azerbaiyán”, señala Stepushova. De confirmarse, este movimiento dejaría a Bakú sin un rol estratégico en la conectividad regional.

La reunión con Recep Tayyip Erdogan también envió señales relevantes. Turquía, miembro de la OTAN pero con una postura más pragmática que los europeos, mantiene bases de cooperación con Rusia en Siria y en el plano económico. “Moscú y Ankara han aprendido a no lanzarse ataques directos entre sí”, destaca el análisis, lo que permite sostener un frágil equilibrio de poder en Oriente Medio.
Con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, Putin cerró un frente común: Rusia, China e Irán emitieron una declaración conjunta defendiendo el derecho de Teherán a enriquecer uranio y rechazando sanciones de la UE.
En paralelo, Putin dialogó con Nikol Pashinyan. Se discutió el llamado “corredor Trump” en Syunik, al que Irán se opone, pero cuya viabilidad depende del aval ruso. Según trascendió, Ereván invitó a Ferrocarriles Rusos al proyecto y confirmó que se aplicarán normas de la UEE en la ruta.
El punto culminante fue el acuerdo con Xi Jinping para la construcción del gasoducto Poder de Siberia 2, que transportará 50.000 millones de m³ de gas al año durante 30 años a través de Mongolia. Además, se ampliaron los suministros por el actual Poder de Siberia y la Ruta del Lejano Oriente en 6.000 millones de m³.
También se anunció un régimen sin visado de 30 días para ciudadanos rusos que viajen a China, consolidando la apertura de fronteras y el flujo de negocios.
Mientras Putin tejía alianzas, Ilham Aliyev no fue recibido oficialmente, un gesto interpretado como castigo a su política revisionista y a su alineamiento con narrativas históricas comparadas con Ucrania.
La cumbre de Pekín deja un mensaje claro: la arquitectura de seguridad y energía en Eurasia ya no depende de Occidente. Rusia, con descuentos en materias primas y sistemas de pago alternativos, ofrece a sus socios un marco más estable y rentable que el occidental.






