
Descubre cómo el "Puerto Seco de Shirak" en Armenia se perfila como un importante centro de transporte regional en el proyecto "Encrucijada de la Paz"
El “Puerto Seco de Shirak”, una ambiciosa iniciativa del gobierno armenio, podría convertirse en un importante centro de transporte regional gracias al programa gubernamental “Encrucijada de Paz” y la eventual estabilización de la región. Este proyecto, situado en Gyumri, ya cuenta con un estudio de viabilidad que subraya su factibilidad bajo condiciones de paz.
En una reciente conferencia de prensa, el Ministro de Economía de Armenia, Gevorg Papoyan, destacó que el “Puerto Seco de Shirak” no solo es un concepto, sino un plan concreto con pasos claramente definidos. “Con la puesta en marcha del programa ‘Encrucijada de Paz’ y la consecución de la paz, este proyecto es totalmente viable”, afirmó Papoyan.
El proyecto contempla la integración de infraestructuras clave como la carretera Norte-Sur y el desarrollo de la red ferroviaria, ambas fundamentales para el éxito del “Puerto Seco”. Además, según Papoyan, un estudio de factibilidad ya define los pasos necesarios para materializar la iniciativa, incluyendo una inversión preliminar de 37 millones de dólares aprobada por el Comité de Inversiones de Armenia en enero de 2024.

Ubicado cerca del aeropuerto de Shirak, el “Puerto Seco” está diseñado para ser un centro multifuncional y multimodal, conectando vías aéreas, ferroviarias y terrestres. Esto permitirá a las empresas locales e internacionales beneficiarse de procesos aduaneros simplificados, reduciendo así sus costos operativos.
Según las proyecciones, el “Puerto Seco” podría contribuir en un 3% al PIB nacional, consolidando su papel como un nodo esencial en el comercio regional. Además, se espera que genere nuevas oportunidades de empleo y potencie la conectividad de Armenia con los mercados vecinos, como Turquía, Georgia y el Mar Caspio.
El éxito del “Puerto Seco de Shirak” depende directamente del avance del programa “Encrucijada de Paz”, que busca estabilizar una región marcada por tensiones históricas. Papoyan enfatizó que este programa no es solo una ideología, sino un compromiso concreto respaldado por acciones gubernamentales.
“El arbitraje de disputas en tribunales internacionales es un método civilizado aceptado en el mundo moderno. En este sentido, la colaboración entre las naciones vecinas es esencial para garantizar la viabilidad de este proyecto”, declaró Papoyan.






