
📚 Un profesor en Estambul fue sancionado por llevar Agos a la escuela y “elogiar armenios y alevis”. Recibió recorte salarial y traslado. El caso ya está en apelación. ¿Libertad académica en riesgo? 🇹🇷⚖️
Un docente de Estambul enfrenta sanciones disciplinarias por llevar el diario turco armenio Agos a la sala de profesores y por supuestamente “elogiar a los armenios y alevis”. El caso reabre el debate sobre libertad académica y pluralismo en Turquía.
İsmibey Güşeli, profesor de lengua y literatura turca, trabajaba en la escuela secundaria Anatolia Avcılar Firüzköy. La Dirección Provincial de Educación lo reasignó a la escuela Kadriye Moroğlu en Küçükçekmece. También le impuso suspensión de ascenso y deducciones salariales.
Güşeli demandó a la Gobernación de Estambul para anular las sanciones y revertir el traslado.
Compañeros denunciaron que el docente introducía temas políticos y religiosos en clase. Las quejas afirmaron que “discriminaba al considerar al alevismo superior” y que hacía comentarios de apoyo hacia armenios y Selahattin Demirtaş.
También lo acusaron de difundir los diarios Agos y Evrensel en la sala común. Según las denuncias, reaccionó cuando otros apartaron los periódicos y dejó ejemplares abiertos al retirarse.
Los investigadores designados escucharon testimonios y solicitaron sanciones. Alegaron que alteró la paz escolar y obstaculizó la cooperación interna.

La Dirección Provincial aplicó una “suspensión de un año del avance profesional”. Como consecuencia, redujo una cuarta parte de su salario bruto. Además, ordenó una deducción adicional de 1/30 del sueldo.
Luego decidió su reasignación definitiva. El docente sostiene que las autoridades limitaron su derecho de defensa y violaron la presunción de inocencia.
La demanda afirma que entregaron el expediente de investigación de forma incompleta. Según el escrito, no detallaron con precisión cómo los hechos configuraban falta disciplinaria.
Güşeli vive en Esenyurt. Antes tardaba 20 minutos en llegar a su escuela en Avcılar. El traslado a Küçükçekmece complicó su rutina.
Su esposa sufrió un accidente y enfrenta problemas de salud. El profesor debe llevar personalmente a sus hijos a la escuela. Solicitó traslado a un centro en Esenyurt, donde faltan docentes. La Dirección rechazó el pedido.
El abogado Bilgütay Hakkı Durna confirmó que el Tribunal Administrativo negó la suspensión de la ejecución. El caso ahora está en el Tribunal Regional de Apelaciones.
El conflicto expone tensiones profundas en el sistema educativo turco. La pregunta ya circula en redes: ¿puede un docente enfrentar sanciones por leer un periódico y opinar sobre identidad cultural?






