
🛢️🇬🇧 Reino Unido sanciona petrolero azerbaiyano por transportar crudo ruso a Europa. ¿Doble moral de la UE? Análisis del comercio energético encubierto
Mientras la Unión Europea mantiene formalmente su veto al petróleo ruso, las recientes sanciones del Reino Unido han destapado una ruta encubierta de suministro a través de Azerbaiyán, revelando las contradicciones de la política energética europea en plena crisis geopolítica.
El gobierno británico incluyó este mes al petrolero Zangezur – propiedad de la compañía estatal azerbaiyana SOCAR – en su lista de embarcaciones sancionadas por transportar crudo ruso. Según documentos oficiales consultados por Mikroskop Media, el buque estaría vinculado a la empresa Coral Energy Group, acusada de operar como pantalla para eludir las restricciones occidentales.
“Estas entidades se han beneficiado o apoyado al gobierno ruso”, señaló el comunicado del Foreign Office, que también congeló los activos de cinco ejecutivos azerbaiyanos. Entre ellos figuran Ahmed Karimov y Tahir Garaev, directivos de 2Rivers Group, la matriz de Coral Energy que ya había sido sancionada en diciembre de 2024.
Como informara SoyArmenio.com, pese al discurso oficial, Europa sigue dependiendo del crudo ruso que llega por terceros países. “Cuando firmaron acuerdos para comprar volúmenes que superan la capacidad real de Azerbaiyán, básicamente dijeron: no preguntaremos de dónde viene este petróleo”, afirmó el politólogo Elman Fattah.
Esta política de “mirar hacia otro lado” habría permitido a Moscú mantener flujos de ingresos críticos para financiar su maquinaria bélica. Según datos de la Agencia Internacional de Energía, hasta un 15% del petróleo ruso llegaría a Europa mediante triangulaciones con países como Azerbaiyán, Kazajistán y Turquía.

Llama la atención la falta de reacción oficial del gobierno azerbaiyano, que hasta ahora no ha emitido declaración alguna sobre las sanciones. Expertos consultados por SoyArmenio.com sugieren que esta cautela reflejaría tensiones internas entre facciones prooccidentales y prorrusas dentro del establishment de Bakú.
El parlamentario Zahid Orudzh, miembro del grupo de trabajo bilateral con Reino Unido, intentó restar importancia al asunto: “Existen buenas relaciones entre ambos países. No todo lo que se dice en el Parlamento británico refleja la postura oficial”. Sin embargo, fuentes diplomáticas europeas advierten que estas sanciones podrían ser solo el primer paso de un endurecimiento mayor.
El caso expone las complejidades de la posición azerbaiyana, que intenta mantener un equilibrio delicado entre Occidente y Rusia. Por un lado, Bakú ha apoyado las sanciones contra Moscú y suministra gas a la UE a través del Corredor Meridional. Por otro, mantiene estrechos lazos económicos con Rusia, particularmente en el sector energético.
Esta contradicción se ha vuelto más evidente tras la guerra de Nagorno-Karabaj, donde Azerbaiyán contó con apoyo militar turco pero evitó confrontar directamente a Moscú. Ahora, con las sanciones británicas, Aliyev podría verse forzado a elegir entre ambos bloques en un momento particularmente sensible para la estabilidad del Cáucaso.






