
El Patriarcado Armenio de Jerusalén gana un juicio histórico y recupera vastas propiedades confiscadas en Turquía, marcando una victoria clave para la comunidad armenia.
En un triunfo histórico para la comunidad armenia, el Patriarcado Armenio de Jerusalén ha logrado recuperar vastas propiedades confiscadas en Turquía hace décadas. Este fallo judicial marca el final de un largo proceso legal que comenzó en 2012, cuando el Patriarcado presentó una demanda contra la Dirección General de Fundaciones de Turquía (GDF) por la apropiación de estas tierras. La decisión final llegó tras años de litigios, en los cuales las cortes turcas inicialmente fallaron en contra del Patriarcado, pero el Tribunal Constitucional de Turquía intervino para corregir esta injusticia.
Este caso destaca la importancia de la lucha por los derechos de propiedad y los desafíos que las minorías enfrentan en su lucha por la justicia histórica.
En 1973, la GDF confiscó varias propiedades del Patriarcado Armenio bajo el pretexto de que la fundación de la Iglesia Armenia Mar Yakub ya no existía, por lo que sus activos fueron declarados extintos. Sin embargo, en un reciente fallo, el Tribunal Constitucional dictaminó que esta confiscación violaba los derechos del Patriarcado, lo que permitió revertir la situación y restaurar el estatus legal de las propiedades.
Según el abogado del Patriarcado, Ali Elbeyoglu, “el Patriarcado ahora tiene dos opciones: puede nombrar a un ciudadano turco como su representante en Turquía o gestionar directamente las propiedades desde Jerusalén”.

El Patriarcado presentó su demanda en 2012, después de que las propiedades fueran confiscadas en la década de 1970. Las cortes de Ankara y los tribunales de apelación inicialmente rechazaron la demanda, pero el Patriarca Armenio de Jerusalén, Nurhan Manukyan, no se dio por vencido y llevó el caso al máximo tribunal de Turquía. Tras la revisión del caso, el Tribunal Constitucional dictaminó que los tribunales inferiores habían violado los derechos del Patriarcado, y finalmente, la semana pasada, el fallo a favor fue ratificado.
Según el Patriarca Manukyan, “esta victoria es crucial no solo para el Patriarcado, sino también para toda la comunidad armenia. Es una prueba de que, aunque el proceso fue largo y difícil, la justicia puede prevalecer incluso en casos complejos como este”.
A lo largo de los años, muchas de las propiedades confiscadas fueron vendidas a terceros sin que el Patriarcado recibiera compensación alguna. Entre las propiedades más destacadas se encuentra una valiosa mansión en Kuzguncuk, Estambul, y más de 1,200 propiedades solo en esta ciudad. El abogado Elbeyoglu también mencionó que hay propiedades importantes en otros distritos de Estambul, como Altunizade, el bulevar Istiklal, y el distrito de Fatih, así como en la ciudad de Adana.
El Patriarcado ahora se enfrenta a la tarea de decidir qué hacer con las propiedades restauradas y si emprenderá acciones legales para recibir compensaciones por las tierras que ya fueron vendidas a terceros.
Este caso marca un precedente importante en Turquía, un país que históricamente ha sido reticente a devolver propiedades confiscadas a las minorías armenias, griegas y judías. En 2011, el gobierno turco prometió devolver ciertas propiedades confiscadas a fundaciones religiosas minoritarias o compensar su valor si ya habían sido vendidas, pero el proceso fue interrumpido tras unas pocas devoluciones.
La victoria del Patriarcado Armenio en este caso podría reactivar otros casos judiciales pendientes y sentar un precedente para futuras reclamaciones de propiedades confiscadas.
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