
Pashinyan pidió a Rusia reactivar los ferrocarriles hacia Azerbaiyán y Turquía. La Ruta Trump vuelve al centro del debate regional.
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, solicitó formalmente a Rusia la restauración urgente loa ferrocarriles que conectan al país con Azerbaiyán y Turquía, en el marco del proceso de desbloqueo regional de comunicaciones.
La petición fue dirigida a sus “colegas rusos” y apunta a líneas estratégicas cerradas desde hace más de tres décadas.
Según explicó Pashinyan, la solicitud incluye dos ramales clave. Uno es el tramo Yeraskh–Najicheván, que conecta con el exclave azerbaiyano, y otro la línea Akhurik–frontera turca, hoy fuera de servicio.
“Espero que nuestros colegas rusos cumplan con esta petición”, señaló el jefe de Gobierno armenio.
Además, adelantó que en el corto plazo planteará la misma demanda para el tramo Ijevan–Gazakh, cuya restauración considera técnicamente posible en un plazo reducido.

En febrero de 2008, Armenia transfirió la gestión de toda su infraestructura ferroviaria a South Caucasus Railway, una filial de Russian Railways.
El contrato de concesión es por 30 años, con opción de prórroga por otros diez, lo que coloca a Moscú en una posición central para cualquier reactivación de líneas internacionales.
Tras la última sesión del gobierno, Pashinyan volvió a insistir públicamente en el pedido.
“He solicitado a nuestros colegas de la Federación de Rusia que se ocupen urgentemente de la restauración completa del ferrocarril desde Yeraskh hasta la frontera con Najicheván y desde Akhurik hasta la frontera turca”, afirmó.
El primer ministro armenio concluyó que espera que Moscú materialice la solicitud en el menor tiempo posible, en un momento en el que la conectividad regional se volvió un eje central de la diplomacia del Cáucaso Sur.
El pedido de Pashinyan se enmarca en las negociaciones para desbloquear el tránsito regional dentro de lo que Ereván denomina la “Ruta Trump”.
En agosto, tras una reunión entre los líderes de Estados Unidos, Armenia y Azerbaiyán, se alcanzó un acuerdo preliminar para habilitar una vía de comunicación entre Azerbaiyán y su exclave de Najicheván a través de la región armenia de Syunik.
Bakú insiste en llamar a este proyecto “Corredor Zanguezur”, mientras que Ereván rechaza ese término y subraya que no implica pérdida de soberanía.
Según explicó Pashinyan, la iniciativa no se limita a carreteras o trenes. El proyecto contempla oleoductos, gasoductos, líneas eléctricas, cables de Internet y un ferrocarril que conectaría Ereván y Bakú a lo largo de la frontera con Irán.
La traza ferroviaria original, construida en época soviética, recorre la orilla norte del río Araks y atraviesa la ciudad de Meghri, en Syunik.
El tráfico en este tramo, de unos 45 kilómetros, quedó interrumpido a comienzos de los años 90 debido al conflicto armado en Nagorno Karabaj.
Con el paso del tiempo, las vías fueron desmanteladas, y más al este parte del ferrocarril quedó inundado tras el llenado del embalse de la central hidroeléctrica de Khudaferin, en la frontera entre Irán y Azerbaiyán.






