
⚠️ Revelación explosiva. Pashinyan sacude Armenia con acusaciones sobre Karabaj: armas sin usar y líderes que huyeron. El primer ministro cuestiona la resistencia en 2023 y apunta contra la élite local. Podrían desclasificar datos clave.
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, lanzó una de sus declaraciones más explosivas sobre la caída de Nagorno Karabaj en 2023. Aseguró que gran parte del armamento no se utilizó y que dirigentes locales abandonaron el territorio en pleno conflicto.
En una conferencia con periodistas, el mandatario cuestionó la versión instalada sobre la resistencia militar. “Las afirmaciones sobre los combates son, por decirlo suavemente, falsas”, afirmó.

Pashinyan reveló datos sensibles surgidos del Consejo de Seguridad. Según explicó, entre el 80% y el 90% de las armas y municiones permanecieron intactas durante los enfrentamientos.
“Según los datos de nuestra inteligencia, la mayor parte de las armas no se utilizó”, sostuvo. La afirmación contradice la narrativa de una resistencia total frente al avance de Azerbaiyán.
El primer ministro evitó dar detalles completos, pero dejó abierta la posibilidad de desclasificar información. “Si es necesario, publicaremos esos datos”, advirtió.
El jefe de Gobierno también apuntó contra la élite política de Karabaj. Afirmó que antes de la ofensiva existía una oportunidad política que fue bloqueada.
“Algunos representantes no solo obstaculizaron el proceso, sino que impulsaron un cambio de poder”, declaró. Según su relato, esas decisiones aceleraron los acontecimientos de septiembre.
Pashinyan fue más allá y acusó a dirigentes de abandonar la región. “Huyeron, saquearon”, afirmó, en una frase que generó fuerte impacto político.
El primer ministro aseguró que advirtió a las autoridades de Karabaj sobre las consecuencias de abandonar el territorio. “Si se van, no habrá posibilidad de regresar”, recordó.
También negó que Armenia haya cerrado las fronteras durante ese proceso. Buscó así despejar críticas sobre la gestión de la crisis.

En línea con su nuevo enfoque, Pashinyan volvió a rechazar el uso del término genocidio para describir los hechos. Considera que ese lenguaje alimenta la escalada regional.
“Es suficiente alimentar a nuestro pueblo con información sobre nuevos genocidios”, afirmó. Y agregó: “Todos en nuestra región acusan a todos de genocidios”.
El mandatario insistió en que la prioridad es otra. “Nuestra política es ser pacificados y centrarnos en la República de Armenia”, sostuvo.
Las declaraciones de Pashinyan reconfiguran el relato sobre la caída de Nagorno Karabaj. Apuntan a responsabilidades internas y cuestionan mitos instalados durante años.
El impacto político ya se siente. Y el posible acceso a documentos clasificados podría profundizar aún más la crisis narrativa en Armenia.






