
🌍 Armenia avanza hacia la Unión Europea. Pero Nikol Pashinyan advirtió que el diálogo congelado entre UE y Georgia complica ese camino. El líder armenio aseguró que el país seguirá con reformas para cumplir los estándares europeos.
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, afirmó que el mayor obstáculo actual para la integración europea del país es la paralización del diálogo político entre la Unión Europea y Georgia.
El jefe de gobierno armenio hizo la declaración durante su intervención en el Parlamento Europeo, donde analizó el proceso de acercamiento de Armenia al bloque comunitario.
Según Pashinyan, la relación entre Bruselas y Tiflis influye directamente en la estrategia europea de Ereván.
El primer ministro explicó que Georgia cumple un papel estratégico para Armenia en su acercamiento a Europa.
“Para nosotros, Georgia es un camino hacia la Unión Europea”, afirmó durante su discurso.
Pashinyan recordó que el parlamento armenio aprobó una ley para iniciar el proceso de adhesión a la Unión Europea después de que Georgia recibiera el estatus de país candidato.

Esa decisión, según el mandatario, hizo más tangible la posibilidad de que Armenia pueda integrarse al bloque europeo.
Por ello, pidió que se restablezca un diálogo constructivo entre Bruselas y Tiflis.
“Es nuestra expectativa y solicitud que se desarrolle un proceso constructivo entre la Unión Europea y Georgia. Es importante para Armenia, tan importante como para Georgia”, señaló.
El primer ministro también abordó las expectativas internas sobre la futura adhesión al bloque europeo.
Tras la aprobación de la ley para iniciar el proceso de integración, muchos ciudadanos se preguntan cuándo podría convertirse Armenia en miembro de la Unión Europea.
Pashinyan respondió con cautela.
“Ningún país puede convertirse en miembro de la UE sin cumplir con los estándares de la Unión Europea”, afirmó.
Por esa razón, el gobierno armenio prioriza reformas políticas, institucionales y económicas con apoyo europeo.
El primer ministro subrayó que el proceso de ampliación del bloque también depende de decisiones políticas en Bruselas.
“Si la UE acepta a Armenia como miembro pleno, sería muy bueno. Si no lo hace, igual ganaremos, porque seremos un país que cumplirá con los estándares europeos”, concluyó.






