
📍 Visita histórica: Pashinyan viaja a Turquía y se reúne con Erdoğan en un intento por reactivar la normalización de relaciones. Dialogaron sobre la paz regional, Azerbaiyán e Irán.
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, calificó de “histórica” su reciente visita a Turquía, donde mantuvo una conversación “profunda” con el presidente Recep Tayyip Erdogan, centrada en la normalización de relaciones entre Armenia y Turquía, el proceso de paz con Azerbaiyán y las crecientes tensiones regionales.
El encuentro, que tuvo lugar en el Palacio de Dolmabahçe de Estambul, representa la primera visita oficial de un jefe de gobierno armenio a territorio turco en este nivel, según confirmó el presidente del Parlamento armenio, Alen Simonyan. La reunión duró poco más de una hora y fue descrita por ambas partes como “constructiva”.
De acuerdo con la oficina del presidente turco, los mandatarios discutieron los avances en las negociaciones entre Ereván y Bakú, así como “los posibles pasos en el marco del proceso de normalización” entre Turquía y Armenia. Erdoğan subrayó la importancia del “consenso alcanzado” entre Armenia y Azerbaiyán, al tiempo que reafirmó la disposición de Turquía para contribuir a la estabilidad regional.

Desde Armenia, el gobierno emitió un comunicado confirmando que ambos líderes resaltaron la necesidad de “continuar el diálogo constructivo y lograr resultados concretos”.
En una publicación en X (antes Twitter), Pashinyan afirmó: “Sostuve un intercambio profundo con el presidente Erdoğan. Discutimos el proceso de normalización entre Armenia y Turquía, los acontecimientos regionales y la importancia de un diálogo sostenido. Armenia está comprometida con la construcción de paz y estabilidad en nuestra región”.
La visita fue vista por observadores internacionales como un intento de desbloquear un proceso que lleva años estancado, marcado por décadas de desconfianza, agravios históricos y la sombra del Genocidio Armenio de 1915, que Turquía continúa sin reconocer oficialmente. En Armenia, la decisión de Pashinyan de suspender la campaña por el reconocimiento internacional del genocidio fue interpretada como una concesión significativa a Ankara, lo que ha generado una ola de críticas dentro del país.
“Pashinyan está muy interesado en sacar a Armenia de su aislamiento, y la mejor manera de hacerlo es a través de un acuerdo de paz con Azerbaiyán y un acuerdo de normalización con Turquía”, sostuvo Thomas de Waal, analista de Carnegie Europe, en diálogo con AFP. De Waal agregó que la principal barrera para avanzar con Turquía sigue siendo la posición de Azerbaiyán.
Un día antes de la reunión con Pashinyan, Erdoğan recibió al presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, quien calificó su alianza con Turquía como “significativa”. Erdoğan reiteró su respaldo a las negociaciones de paz, aunque el borrador de acuerdo firmado en marzo aún está en peligro debido a nuevas exigencias de Bakú, entre ellas, cambios constitucionales en Armenia.
La normalización entre Armenia y Turquía podría traer beneficios económicos y geopolíticos: revitalizar regiones fronterizas, reducir la influencia rusa y mejorar los vínculos de Ankara con Occidente. Sin embargo, analistas advierten que, sin una presión sostenida desde Washington y Bruselas, el proceso corre el riesgo de estancarse.
El analista político Ruben Mehrabyan considera significativo que Erdoğan haya invitado a Pashinyan a Turquía y que la reunión bilateral se haya celebrado. Sin embargo, advierte que la parte armenia no debería haber inflado las expectativas:
La relación de Turquía con Azerbaiyán es de suma importancia. Es irreal esperar que Turquía la ignore y busque avances diplomáticos con Armenia de forma unilateral.
Mehrabyan también abordó el tema más problemático: el desbloqueo de las comunicaciones regionales. Señaló que, debido al conflicto entre Irán e Israel, los vuelos intercontinentales ahora pasan por el Cáucaso Sur. En este contexto, cuestionó por qué no se podía hacer lo mismo por tierra.
Cree que es posible un acuerdo que evite la lógica de los corredores. No requeriría que Armenia traspasara sus límites cediendo el control de su territorio. Según el experto, lo que se necesita es simplemente la voluntad política de Turquía:
Turquía tiene suficiente influencia sobre Azerbaiyán para hacer realidad esta solución. Azerbaiyán correría un riesgo considerable si se convirtiera en el principal obstáculo en la ruta de Europa a Asia.
El analista cree que los acuerdos armenio-turcos, especialmente la apertura de la frontera a nacionales de terceros países y titulares de pasaportes diplomáticos, deben implementarse. En su opinión, la reunión entre Pashinián y Erdoğan inspira un optimismo moderado.






