
🔥 Pashinyan exige que Karekin II deje el Catolicosato: lo acusa de tener un hijo y violar el celibato. Llama a elegir un nuevo líder
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha declarado que Karekin II ya no es reconocido como líder de la Iglesia Apostólica Armenia y exige su renuncia el cargo, acusándolo de incumplir su voto de castidad.
En un discurso que marca el 11º día de su campaña contra el liderazgo eclesiástico, Pashinyan se refirió al Catholicós Karekin II por su nombre secular, Ktrich Nersisyan, y afirmó que “debe desalojar el Catolicosato”. Según el mandatario, Karekin II habría violado el celibato al tener un hijo, lo que, según la constitución de la Iglesia Apostólica Armenia, lo inhabilita para ejercer como obispo, arzobispo o Catholicós.
“Este es un hecho, y si Karekin II intenta negarlo, lo demostraré en el formato apropiado”, declaró Pashinyan, sin ofrecer aún pruebas concretas.
Pashinyan instó a los creyentes a unirse para “liberar pacífica y cristianamente la Santa Sede de Etchmiadzin” y elegir un nuevo Catholicós que cumpla con los requisitos morales. “Llamo a los devotos seguidores de la Iglesia Santa Apostólica Armenia a unirse alrededor de la agenda de elegir un clérigo verdaderamente sagrado y espiritual”, expresó.
Sin embargo, no aclaró el proceso para lograr este cambio, generando dudas sobre una posible injerencia del gobierno en asuntos eclesiásticos.

Esta confrontación refleja las crecientes tensiones entre el Estado y la Iglesia Apostólica Armenia, una institución con gran influencia histórica y social. Pashinyan, quien ha impulsado reformas laicistas y enfrentado críticas por su gestión tras la guerra de Nagorno-Karabaj, podría estar buscando debilitar a una institución percibida como opositora.
Hasta ahora, la Iglesia no ha respondido formalmente a las acusaciones, pero se espera un fuerte rechazo si Pashinyan insiste en presionar por un cambio de liderazgo.
Si se confirman las acusaciones, la credibilidad de Karekin II quedaría severamente dañada, pero si no se presentan pruebas, el gobierno podría enfrentar un fuerte rechazo por interferir en asuntos religiosos.






