
🇦🇲🔥 Pashinyan pide disculpas por sus frases contra la Iglesia Apostólica Armenia. 📌 “Santo Padre, vaya y siga cuidando de su tía” fue una de las publicaciones que generó escándalo. ⛪ El CAA acusa al primer ministro de una “vergonzosa campaña antieclesiástica”.
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, pidió disculpas públicas por dos declaraciones polémicas realizadas en redes sociales que generaron una fuerte confrontación con la Iglesia Apostólica Armenia (CAA) y fueron consideradas una violación de las normas de conducta por parte de la Comisión de Prevención de la Corrupción.

En un mensaje difundido en su página de Facebook y en su canal de Telegram, el mandatario reconoció que, aunque no comparte totalmente las evaluaciones de la Comisión, asume su responsabilidad:
“La Comisión de Prevención de la Corrupción de la República de Armenia registró una violación de las normas de conducta en dos episodios de mi discurso. Estimados, aunque no estoy del todo de acuerdo con varias evaluaciones de las decisiones, les pido disculpas a todos. Para ser preciso, quiero enfatizar: mi disculpa se refiere a dos declaraciones específicas sobre las cuales la CCC tomó una decisión”, escribió.
El jefe de gobierno subrayó que su disculpa no cambia su compromiso con lo que denomina una “renovación política y espiritual” en Armenia, aunque reconoció la necesidad de controlar mejor sus emociones: “En la agenda de renovación espiritual, yo mismo debo reconocer mis defectos y gestionar mejor mis emociones. La tolerancia y el respeto hacia el Estado y las instituciones democráticas son importantes, lo cual demuestro de esta manera”.
La primera de las expresiones señaladas fue la publicación del 30 de mayo, en la que Pashinyan, respondiendo a las críticas de la Iglesia, escribió en Facebook: “Santo Padre, vaya y siga cuidando de su tía”. Esta frase fue considerada ofensiva e irrespetuosa hacia el Catolicós de Todos los Armenios, Karekin II.
La segunda declaración cuestionada se produjo un día antes, cuando Pashinyan calificó los templos de Armenia como “pocilgas” donde, según él, se acumulan “objetos innecesarios, basura, ropa, zapatos y camas”.
Ambas publicaciones desencadenaron una ola de críticas. El obispo Makar Hakobyan, primado de la diócesis de Syunik, respondió que las palabras del primer ministro eran una “comparación extremadamente desafortunada y ofensiva”, subrayando que “la Iglesia siempre fue una morada sagrada de fe, consuelo y unidad nacional”.

La confrontación escaló cuando Pashinyan acusó directamente al Catolicós Karekin II de haber roto su voto de celibato y tener un hijo, por lo que —según él— no debería ejercer el cargo de Patriarca Supremo. Incluso anunció la creación de una sede de coordinación para organizar elecciones de un nuevo Catolicós, lo que fue interpretado como un intento de intervención política en la vida eclesiástica.
En respuesta, el Consejo Supremo Eclesiástico no respondió al cuestionamiento, sino que calificó las declaraciones de Pashinyan como parte de una “vergonzosa campaña antieclesiástica”, advirtiendo que tales actitudes ponen en riesgo los valores nacionales y espirituales del pueblo armenio y pueden tener consecuencias destructivas para la cohesión social.
El episodio revela un profundo choque entre el gobierno y la Iglesia Apostólica Armenia, institución que durante los últimos años ha sido el pilar espiritual y político de los gobiernos aliados con Rusia. Analistas señalan que, aunque Pashinyan intentó suavizar el conflicto con su disculpa, las tensiones persisten y podrían tener repercusiones tanto en el ámbito político como en el religioso.






