
El Parlamento Europeo pidió a Turquía reconocer el Genocidio Armenio, acelerar la normalización con Armenia y prevenir agresiones de Azerbaiyán, subrayando el papel clave de Ankara en la estabilidad del Cáucaso Sur.
En su sesión plenaria del 7 de mayo de 2025, el Parlamento Europeo adoptó un informe crítico sobre Turquía en el que, además de abordar la situación interna del país, instó a Ankara a reconocer el Genocidio Armenio, apoyar la paz entre Armenia y Azerbaiyán, y acelerar el proceso de normalización con Armenia.
Con 367 votos a favor, 74 en contra y 188 abstenciones, el documento subraya la necesidad de que Turquía desempeñe un rol constructivo en la estabilidad regional, reconociendo su influencia sobre Azerbaiyán y advirtiendo contra nuevas agresiones militares que pongan en peligro la soberanía de Armenia.
Como informara SoyArmenio.com, uno de los puntos más contundentes del informe es el llamado explícito a Turquía a que reconozca oficialmente el Genocidio Armenio de 1915, perpetrado por el Imperio Otomano. Según el texto aprobado, esta medida sería clave para “allanar el camino hacia una reconciliación genuina entre los pueblos de Turquía y Armenia”.
Además, el Parlamento Europeo urgió a Ankara a cumplir sus compromisos internacionales respecto a la preservación del patrimonio cultural armenio, tema que ha generado creciente preocupación ante los casos de destrucción de monumentos históricos en territorios bajo control de Azerbaiyán.
Los eurodiputados acogieron con satisfacción los pasos dados hacia la normalización entre Armenia y Turquía, en particular la apertura del espacio aéreo y las fronteras para ciudadanos de terceros países y titulares de pasaportes diplomáticos, así como la reapertura temporal del paso fronterizo Margara-Alijan en 2023 para permitir el envío de ayuda humanitaria a Siria.
“Instamos a Turquía a acelerar la implementación de los acuerdos alcanzados entre los representantes especiales de ambos gobiernos”, señala el documento, en referencia al diálogo bilateral relanzado en 2022. Bruselas considera que este proceso es clave no solo para las relaciones bilaterales, sino también para la estabilidad del Cáucaso Sur en su conjunto.

El Parlamento Europeo fue claro al solicitar que Turquía utilice su influencia sobre Azerbaiyán para facilitar un acuerdo de paz justo y duradero con Armenia. En ese sentido, advirtió sobre el riesgo de nuevas acciones militares a gran escala por parte de Bakú, como las ofensivas de septiembre de 2022 y septiembre de 2023 que provocaron el desplazamiento masivo de armenios de Nagorno-Karabaj.
“La UE tiene un claro interés en apoyar la normalización de las relaciones en el Cáucaso Sur, tanto en términos de seguridad como de desarrollo socioeconómico”, señala el texto, en una referencia a los proyectos de conectividad regional y el creciente protagonismo europeo en la mediación diplomática.
Aunque el informe no es jurídicamente vinculante, representa una señal política clara sobre las expectativas de la UE respecto a Turquía, país que sigue siendo candidato oficial a la adhesión pero cuya distancia con Bruselas ha aumentado en la última década. La cuestión del Genocidio Armenio, largamente ignorada por Ankara, se consolida así como una condición simbólica y ética para cualquier acercamiento estratégico.
Para Armenia, el informe constituye un respaldo significativo en su búsqueda de reconocimiento histórico y de garantías de seguridad en un entorno regional volátil. La pelota, una vez más, queda en el campo de Turquía.






