
El Parlamento Europeo aprueba una resolución que pide sanciones y restricciones a Azerbaiyán por violaciones de derechos humanos y exige la retirada de sus tropas de territorios armenios.
El que aborda la situación en Azerbaiyán y sus relaciones con Armenia. Con 453 votos a favor, 31 en contra y 89 abstenciones, el Parlamento Europeo aprobó el 13 de octubre una resolución que critica las violaciones de derechos humanos en Azerbaiyán, propone medidas de presión para salvaguardar la soberanía armenia, incluyendo sanciones, congelación de ayuda técnica y restricciones en exportaciones de equipo militar a Bakú, así como exige la retirada de sus tropas de territorios armenios.
La resolución del Parlamento Europeo refleja el compromiso de la UE de apoyar a Armenia en la defensa de su soberanía e integridad territorial y subraya la importancia de abordar las violaciones de derechos humanos en Azerbaiyán. Mediante una combinación de sanciones y restricciones de ayuda técnica y financiera, el Parlamento Europeo busca presionar a Azerbaiyán para que respete las leyes internacionales y fomente un entorno de paz y estabilidad en la región.
La resolución del Parlamento Europeo destaca las preocupaciones en torno a las violaciones de derechos humanos en Azerbaiyán, las cuales se consideran incompatibles con la celebración de la COP 29 en Bakú. Los legisladores instan a los líderes de la UE, especialmente a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a aprovechar la conferencia climática para recordar a Azerbaiyán sus compromisos internacionales en derechos humanos.
Asimismo, la resolución advierte que cualquier acción militar contra Armenia sería inaceptable, solicitando a la UE que se prepare para imponer sanciones a individuos u organizaciones que amenacen la soberanía, independencia e integridad territorial de Armenia.
En apoyo a la paz y la estabilidad regional, el Parlamento Europeo reafirma su compromiso con la soberanía y la integridad territorial de ambos países. Insiste en la necesidad de que el ejército azerbaiyano se retire de los territorios soberanos de Armenia, en cumplimiento con la Declaración de Alma-Ata de 1991, que respalda el reconocimiento mutuo de fronteras.
También se menciona el desbloqueo de las vías de comunicación regionales entre ambos países, enfatizando que dicho proceso debe respetar la soberanía de Armenia.

En un esfuerzo por respaldar la defensa de Armenia, la resolución propone la continuidad de la cooperación en seguridad y defensa a través del Fondo Europeo de Paz. Además, insta a ampliar y extender el mandato de la misión civil de la UE en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, enfatizando el papel crucial de esta misión para monitorear la situación en la región.
Entre sus demandas, la resolución pide a Azerbaiyán la liberación de prisioneros de guerra armenios y la protección de los armenios en Nagorno-Karabaj. Además, sugiere que Bakú facilite el retorno seguro de los armenios desplazados y el respeto por el patrimonio cultural y religioso en la región.
Para asegurar la preservación del patrimonio histórico y cultural de Nagorno-Karabaj, los parlamentarios solicitan a Azerbaiyán que permita una misión de la UNESCO para evaluar la situación, exhortando a Bakú a abstenerse de destruir o alterar monumentos culturales en la región.






