
Un equipo de científicos en Armenia ha desarrollado paneles solares de próxima generación, utilizando perovskita, un material asequible y versátil. Descubre sus innovaciones en tecnología solar espacial y terrestre.
En un avance revolucionario, un grupo de científicos armenios ha desarrollado paneles solares de tercera generación que prometen ser flexibles, ligeros, y asequibles. Liderados por Eduard Aleksanyan, jefe del grupo de espectroscopia óptica del Laboratorio Científico Nacional Alikhanyan, el equipo ha creado estos paneles utilizando un nuevo material: perovskita. Estos innovadores paneles ofrecen una alternativa prometedora a los tradicionales paneles de silicio, tanto para aplicaciones en la Tierra como en el espacio.
La perovskita es el material clave en el desarrollo de estos nuevos paneles solares de próxima generación. Este compuesto, que contiene componentes orgánicos, es fácil de obtener y más económico de producir. Aleksanyan explica que, a diferencia de los paneles solares de silicio, los paneles de perovskita son fáciles de producir y ofrecen una opción más asequible y versátil.
“Ofrecemos un nuevo tipo de paneles solares que serán ligeros, flexibles, más económicos y asequibles en comparación con los paneles solares tradicionales de silicio”, asegura Eduard Aleksanyan.
Además de su uso en la Tierra, estos paneles solares de perovskita están diseñados para resistir las condiciones extremas del espacio. El equipo científico ha implementado técnicas avanzadas de simulación espacial para analizar la durabilidad de los paneles en ambientes de radiación espacial. Esta capacidad de resistir el entorno espacial les confiere una ventaja significativa sobre los paneles tradicionales, ya que permite que los dispositivos funcionen de manera eficiente en aplicaciones de largo plazo en el espacio.

Entre las principales ventajas de los paneles solares de perovskita se encuentran su ligereza, flexibilidad y asequibilidad, lo cual los convierte en una opción viable para una variedad de aplicaciones. Sin embargo, el material también presenta desafíos. Desde que comenzaron sus investigaciones en 2019, el equipo ha trabajado para optimizar la estabilidad de los paneles en condiciones extremas, logrando importantes avances en este campo.
La producción en masa de estos paneles podría llevarse a cabo en Armenia, utilizando materias primas locales, lo que potenciaría la capacidad de fabricación nacional y abriría nuevas oportunidades de innovación en el sector energético armenio.






