
🔥 La Iglesia entra al ring político en Armenia. Desde TASS, un arzobispo habló de “golpe de Estado” en 2018. ¿La oposición reconoce a Karekin II como líder político? 🇦🇲
Uno de los materiales principales en el flujo de noticias del 4 de marzo de la agencia estatal de noticias rusa TASS es una entrevista con el arzobispo Ezras Nersisyan, líder de la Diócesis de Rusia y Nueva Nakhichevan de la Iglesia Apostólica Armenia (IAA). En ella, según el anuncio del medio, “relata el conflicto entre la IAA y las autoridades de Armenia que surgió cuando en 2020 la Iglesia exigió la dimisión de Nikol Pashinyan, criticando su actitud hacia la república no reconocida de Nagorno-Karabaj”.
Sin embargo, en la entrevista propiamente dicha no se menciona nada al respecto. Comienza con una pregunta sobre la posibilidad de convocar una Asamblea Nacional Eclesiástica, a lo que Ezras Nersisyan responde que estaba “prevista para hace años, pero los acontecimientos fatídicos ocurridos —como el COVID, la guerra en Artsaj, la desarmenización forzada de Artsaj, el golpe de Estado en Armenia, etc.— obligaron a posponerla”.
No obstante, “si existen las condiciones adecuadas, sin duda se llevará a cabo”. Ezras Nersisyan informó a la audiencia rusa que las comisiones de la Asamblea Nacional Eclesiástica “están trabajando activamente, se está elaborando la agenda” y que “la iglesia está lista para comenzar los trabajos de la Asamblea con la condición de que las autoridades respeten las bases constitucionales, legislativas y canónicas”.

En esencia, el arzobispo Ezras ha dicho lo que Karekin II no ha expresado en voz alta en los últimos cinco años: que la IAA califica los acontecimientos políticos de abril-mayo de 2018 en Armenia como un “golpe de Estado”. El alto clérigo también hizo una segunda revelación, aunque indirecta pero claramente perceptible: Karekin II tiene la intención de convocar la Asamblea Nacional Eclesiástica solo después de un cambio de poder en Armenia.
Esto se deduce de su alusión sobre la “existencia de condiciones adecuadas” para la convocatoria y la exigencia de que las autoridades “respeten las bases constitucionales, legislativas y canónicas”. Todas las demás observaciones del líder de la Diócesis de Rusia y Nueva Nakhichevan, que son exclusivamente “digresiones líricas”, carecen de importancia.
Lanzar una valoración desde la plataforma de la agencia estatal de noticias de Rusia, tres meses antes de las elecciones parlamentarias en Armenia, afirmando que Nikol Pashinyan llegó al poder mediante un “golpe de Estado”, significa solo una cosa: en Moscú comparten esa valoración o, tal vez, esta fue elaborada en las “cocinas” de tecnología política del Kremlin, pero es presentada por un alto clérigo armenio.
Queda por aclarar una cuestión: ¿consideran también las fuerzas de oposición de Armenia que los sucesos de abril-mayo de 2018 fueron un “golpe de Estado”? Ezras Nersisyan subrayó dos veces que “la iglesia es una institución suprapartidista, pero el poder ha vulnerado la Constitución para obligarla a callar, privarla de influencia y someterla”. Los partidos de oposición también acusan a las autoridades de “organizar una campaña contra la iglesia”. ¿Reconocen ellos a Karekin II como su líder político?






