
La ONU pidió a la comunidad internacional que asigne US$97 millones para las necesidades de los refugiados por la fuerza de Karabaj a Armenia, tras el ataque Azerbaiyán.
La ONU pidió a la comunidad internacional que asigne US$97 millones para las necesidades de los refugiados por la fuerza de Karabaj en Armenia, tras el ataque Azerbaiyán.
El plan humanitario se extenderá hasta finales de marzo de 2024, informó la sede en Ginebra del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

“ACNUR, junto con agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales asociadas, solicita 97 millones de dólares para brindar asistencia humanitaria urgente y protección a los refugiados y a quienes generosamente los acogen en Armenia”, dice el comunicado.
El plan de emergencia, que se extenderá hasta finales de marzo de 2024, implica los esfuerzos conjuntos de 60 socios, incluidas 43 organizaciones no gubernamentales nacionales. Está previsto prestar apoyo a 136.000 desplazados y a 95.000 habitantes de las comunidades locales que los acogen en Armenia.
El Ministerio de Defensa de Nagorno-Karabaj informó que el 19 de septiembre, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán violaron el alto el fuego a lo largo de toda la línea de contacto, lanzando ataques con misiles y artillería y utilizando vehículos aéreos no tripulados y aviones de combate.
Como había publicado SoyArmenio, Bakú acusó a los armenios de Karabaj de llevar a cabo acciones de sabotaje y dio inicio a «medidas antiterroristas de carácter local en la región para garantizar y restaurar el orden constitucional de la República de Azerbaiyán”.
El garante de la seguridad, las fuerzas de paz de Rusia, no solo no repelieron el ataque, sino que se encargaron de desarmar al fuerzas de autodefensa.
El 20 de septiembre, 24 horas después del ataque azerí, la República de Artsaj aceptó la propuesta de Rusia de un alto el fuego bajo las condiciones de Azerbaiyán y el 28 de septiembre, el presidente de Karabaj, Samvel Shahramanyan, firmó la disolución de la república no reconocida.
Según los últimos datos, 200 personas murieron (10 civiles, entre ellos 5 niños) y más de 400 resultaron heridas (40 civiles, entre ellos 13 niños).
Los residentes de Artsaj se vieron obligados a abandonar en masa el territorio de su república y trasladarse a Armenia. Según el gobierno de Armenia, actualmente hay 100.632 refugiados de Nagorno-Karabaj.






