
La COP29 en Azerbaiyán levanta cuestionamientos sobre los vínculos entre empresas locales y el clan Aliyev, poniendo en evidencia conflictos de intereses y opacidad en la organización de la conferencia climática.
Una investigación reciente del Organised Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) reveló los estrechos vínculos entre las empresas patrocinadoras de la COP-29 y el Clan Aliyev de Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán.
Uno de los puntos centrales de la investigación es el complejo Sea Breeze Resort, en la costa del mar Caspio, que hospedará a más de 5,000 asistentes a la cumbre. Este complejo de lujo, con más de 50 bares, 60 piscinas y una playa de siete kilómetros, es propiedad de Emin Agalarov, exyerno de Aliyev. Según los registros, el Sea Breeze Resort recibió un contrato de 5,2 millones de dólares sin licitación para organizar la estancia de los participantes. Agalarov declaró que el gobierno le otorgó un préstamo para desarrollar 3,000 apartamentos para la COP, permitiéndole ampliar su capacidad y mejorar sus instalaciones para el futuro.
La COP29 ha sido señalada por la gran participación de empresas pertenecientes a la familia Aliyev y su círculo cercano. Entre ellas, Azersun y PASHA Holding, esta última propiedad de las hijas del presidente. Ambas empresas gozarán de beneficios exclusivos durante el evento, como exposición ante una audiencia internacional y acceso a la Zona Verde, donde podrán interactuar con delegados y otros participantes de la sociedad civil y el sector privado.
Las críticas hacia la COP29 no solo se centran en los conflictos de intereses, sino también en el contexto en que se lleva a cabo. Transparency International y el Anti-Corruption Data Collective han publicado un informe titulado “COP Co-Opted”, en el que expresan su preocupación por la falta de salvaguardias contra la influencia corporativa y de combustibles fósiles en la organización del evento. Según Brice Böhmer, representante de Transparency International, “sin directrices sobre los socios de la COP y la gestión de conflictos de intereses, es fácil para los regímenes corruptos usar la COP para lavar su reputación y beneficiarse económicamente del evento”.

La elección de Azerbaiyán como sede de la principal conferencia mundial sobre cambio climático ha generado polémica debido a su estatus como productor de petróleo y gas, y su falta de libertades democráticas. De hecho, Freedom House clasifica a Azerbaiyán como el país más autoritario en albergar una COP, superando incluso a Egipto y los Emiratos Árabes Unidos.
La empresa estatal SOCAR Green, una filial de la compañía petrolera nacional de Azerbaiyán, se ha convertido en el “socio de transición energética” de la COP29. Este rol ha sido cuestionado, ya que permite a SOCAR una visibilidad significativa, lo cual podría ser utilizado para promover sus intereses comerciales y lavar su imagen como empresa centrada en los combustibles fósiles.
La represión del gobierno azerbaiyano contra los medios independientes también ha sido destacada en la investigación. Varios periodistas de Abzas Media, el medio que informó sobre el contrato de Sea Breeze Resort, han sido encarcelados por razones políticas. Estos encarcelamientos forman parte de una campaña de represión contra la libertad de expresión en el país, donde las voces críticas suelen ser silenciadas.
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