
La USCIRF denuncia la quema de tatuajes de cruces en prisioneros armenios y la destrucción de monumentos religiosos en Artsaj. Exigen sanciones contra Azerbaiyán y la intervención de la ONU.
La Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF) ha denunciado un agravamiento de la represión religiosa en Azerbaiyán, documentando abusos contra prisioneros armenios y la destrucción de monumentos sagrados en Artsaj.
El informe anual de la USCIRF destaca que prisioneros de guerra armenios han sido víctimas de violencia motivada por odio religioso, incluyendo quema de tatuajes en forma de cruz, golpizas, torturas psicológicas y privación de atención médica.
Organizaciones como Caucasus Heritage Watch (CHW) han publicado imágenes satelitales confirmando la destrucción sistemática de iglesias, cementerios y monumentos armenios en Nagorno-Karabaj, bajo el control de Azerbaiyán desde 2023.
En junio de 2024, CHW alertó sobre la demolición de una iglesia del siglo XIX y otros sitios religiosos. Freedom House concluyó que Bakú ha llevado a cabo una estrategia de limpieza étnica y cultural, calificando estos actos como crímenes de guerra.

Ante la gravedad de los hechos, la USCIRF ha recomendado sanciones contra Azerbaiyán por sus violaciones a la libertad religiosa. La Revisión de la exención de la Sección 907 de la Ley de Asistencia a la Libertad, condicionando la ayuda estadounidense a mejoras en derechos religiosos. Y el envío de observadores internacionales (ONU) a Nagorno-Karabaj para evaluar la situación y documentar la destrucción cultural.
El Congreso de EE. UU. podría considerar nuevas restricciones a la cooperación con Bakú si no hay avances en la protección de las minorías religiosas y el patrimonio cultural armenio.






