
🇺🇸💥 Trump reveló que en la Casa Blanca tuvo que frenar a Pashinyan y Aliyev cuando “querían irse” antes de firmar un acuerdo. Según él, terminaron abrazados. También dijo que Armenia era “Albania” 🙃. ¿Diplomacia real o show político?
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una entrevista que intervino personalmente para evitar un enfrentamiento entre el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, durante las negociaciones de paz celebradas en Washington. La declaración, realizada en una conversación con el periodista Mark Levin, reabre el debate sobre el rol de Estados Unidos en el conflicto del Cáucaso.

Trump relató que tuvo que mediar directamente cuando la tensión entre los líderes subió en la Casa Blanca. “El conflicto duró entre 34 y 35 años. Me reuní con los líderes y les dije: ‘¿Por qué se pelean? No voy a hacer negocios con ustedes si se pelean. Esto es una locura’”, señaló.
Según su versión, Pashinyan y Aliyev intentaron abandonar el Despacho Oval antes de firmar una declaración conjunta, aunque finalmente cedieron y se abrazaron. “Fue un placer verlo”, recordó Trump, antes de añadir con énfasis: “Me encanta detener guerras”.
El exmandatario también reivindicó que bajo su presidencia logró frenar seis conflictos armados en diferentes regiones del mundo. “Otros líderes no lograron resolver ni un solo conflicto”, sostuvo.
El relato de Trump mezcla episodios de diplomacia real con elementos anecdóticos que generan dudas sobre la exactitud de los hechos. Durante la entrevista, por ejemplo, tuvo dificultades para pronunciar “Azerbaiyán” y se refirió a Armenia como “Albania”, lo que desató críticas en redes sociales y cuestionamientos sobre el rigor de su narración.
Analistas señalan que si bien Estados Unidos intentó fortalecer su papel como mediador en el conflicto de Nagorno Karabaj, la influencia de Washington fue limitada frente al rol predominante de Rusia y Turquía. La supuesta escena de un abrazo en la Casa Blanca, más allá de su veracidad, refleja el estilo de Trump de presentar la política internacional en clave de espectáculo.

Las afirmaciones de Trump llegan en un momento en que se discute el futuro del proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán, tras la ocupación de Artsaj y la limpieza étnica de 2023. Aunque él insiste en que construyó una relación personal con Pashinyan y Aliyev —“ahora los considero buenos amigos”—, el recuerdo de su administración en la región sigue siendo ambiguo.
Expertos en política exterior advierten que el expresidente tiende a simplificar conflictos históricos complejos, como el de Nagorno Karabaj, reduciéndolos a gestos y frases impactantes. Sin embargo, para la audiencia interna de Trump, esa narrativa refuerza su imagen de líder capaz de “imponer orden” incluso en zonas de guerra.






