
🚨 Samvel Karapetyan fue arrestado por incitar a tomar el poder en Armenia. Mientras, el Grupo Tashir enfrenta duras críticas por corrupción, monopolio y vínculos con mercenarios en Karabaj.
El Comité de Investigación de la República de Armenia confirmó que ha iniciado un proceso penal contra el empresario ruso-armenio Samvel Karapetyan y presidente del Grupo Tashir, conocido por su influencia en el sector empresarial y financiero regional.
El tribunal decidió arrestar a Samvel Karapetyan durante dos meses.
Según el comunicado oficial, Karapetyan está acusado en virtud del apartado 2 del artículo 422 del Código Penal armenio, por haber realizado un llamamiento público para asumir el poder del Gobierno de Armenia de forma no constitucional.
El 18 de junio de 2025, tras la presentación de la petición al Fiscal que supervisa la legalidad de los procesos penales, se dictó la apertura de un proceso penal público y el arresto inmediato de Karapetyan. Según fuentes oficiales:
“Se ha presentado una petición al tribunal para que se aplique la detención como medida preventiva” .
Esta medida refleja la gravedad con que las autoridades armenias consideran la incitación al cambio de régimen fuera del marco constitucional.
En paralelo, circulan crecientes críticas y denuncias contra Samvel Karapetyan, un magnate cuya influencia económica y política ha generado controversia en Armenia. En redes sociales y círculos profesionales se destacan los siguientes puntos:

Solo en el sector eléctrico, el Grupo Tashir obtiene ingresos anuales estimados en 50 a 52 millones de dólares. Su imperio abarca además la construcción, la restauración, el negocio de restaurantes y otros diez sectores.
Sin embargo, se le acusa de prácticas como mantener salarios mínimos bajos y pagos “en sobres” para evadir impuestos; el robo masivo en obras públicas, incluyendo la construcción de escuelas, con ejemplos notorios como el robo de baños en gimnasios, revelado incluso por el primer ministro. además, tiene una investigación por el uso del edificio del circo de Ereván para lavado de dinero bajo la fachada de reparaciones interminables, dejando el edificio inutilizado por casi 15 años.
Pese a las enormes ganancias, no se invierte en la reparación de postes eléctricos y transformadores, lo que ha causado cortes de electricidad prolongados sin compensación a los afectados.
De acuerdo con medios rusos y ucranianos, la familia de Samvel Karapetyan estaría vinculada a la financiación de unos 2.000 mercenarios armenios, con cerca de 450 residentes de Karabaj, involucrados en conflictos en Ucrania. Un sobrino de Karapetyan, conocido como Samo, es señalado como patrocinador principal.
Karapetyan ha sido señalado por intervenir en el Ministerio de Asuntos Exteriores armenio, colocando a sus aliados y chantajeando a empresarios armenios en el extranjero. Junto a socios como Bako Saakian, se le acusa de lavar dinero en Karabaj y de mantener un control casi absoluto sobre varios sectores económicos.






